Guía rápida de la fiesta para vivir Sanfermin con intensidad.

Sanfermin is back…

The Pamplona City Council announces that it is committed to the celebration of Sanfermin 2022 after the meeting of the Sanfermines Table. In addition, according to the mayor’s statements, there will be a higher financial allocation for the program and we want to start a reflection on the party as we know it.

The mayor of Pamplona, ??Enrique Maya, has also pointed out in the meeting of the Sanfermines Table, that we must “face the two-year break without parties as an opportunity to address the development of the Sanfermines of 2022, the first of a new stage that will mark the future. The reflection is open to the contributions of people and entities and includes different aspects: the way in which they are developed, the offer of activities, the experience of the people who participate in the festivities or the image that is projected outside the city. ”

In the press release, the Pamplona City Council points out that: “also among the municipal objectives are to change the general image of the Sanfermines, which has deteriorated in recent years, so that the citizens of Pamplona improve their identification with the same and the people from outside the city get to see the reality of the festival and all its attractions, also attracting quality tourism. For the future, Sanfermines are planned that reinforce tradition, culture, coexistence, and all the positive values ??that the San Fermín festivities have and that are made invisible by the image of alcohol and unlimited parties that they have. “

Spot de lifelock sobre el encierro de Pamplona.

El anuncio de LifeLock con el encierro de protagonista

¿Estás viendo todas las amenazas que podrías? Es el mensaje del video de LifeLock para promover sus servicios de robos de identidad en los que está especializada esta empresa. Y qué mejor que el encierro de San Fermín para reflejar que puedes salir indemne de una situación de gran peligro, pero sucumbir ante las hojas de un sencillo ventanal. Ese es el mensaje de este anuncio de 2017 realizado por una de las agencias más importantes del mundo, DDB Chicago, para LifeLock.

El anuncio pertenece a una serie donde pequeñas cosas triviales pueden acabar con nosotros, tras sobrevivir a peligros diversos. La agencia entendió que para transmitir esa idea de fondo que soluciona LifeLock evitando los robos de identidad, el encierro cumplía con los mejores cánones creativos. El destino de estos anuncios fueron las redes sociales en Estados Unidos, donde el robo de identidad para utilizar el número de la seguridad social es más común, y existen versiones del mismo de diferente duración.

La trama, en medio de un encierro

El argumento del spot es que dos amigos se dan cuenta de que han cometido un grave error cuando se encuentran en medio de un encierro y les persigue la manada. Mientras intentan esquivar los cuernos de los toros, un hombre corre de cabeza hacia un peligro inesperado… Una señora abre las contraventanas para ventilar, que ya hace falta.

El protagonista prueba la madera de la ventana cual castor de un golpe y LifeLock entonces advierte de que las cosas que no ves aún pueden lastimarte. La segunda parte del spot recuerda su servicio de protección contra el robo de identidad busca amenazas potenciales para detenerlas antes de que las vea y está respaldado con un paquete de protección de un millón de dólares, en caso de que ocurra lo inesperado.

Simulación del encierro de Pamplona

Una de las curiosidades de esta grabación es que simula a través de diferentes efectos digitales el encierro de Pamplona por San Fermín. En la imagen que acompaña, y que corresponde a un fragmento del vídeo, podemos ver claramente de fondo el Ayuntamiento de Pamplona y, parcialmente, la casa seminario y el edificio de la Inmobiliaria Elizari de la plaza del Ayuntamiento. Esta recreación no tiene en cuenta el importante dato de que si los toros corren con ese fondo la carrera en Pamplona se estaría completando como un encierro al revés.

El protagonista del video es el californiano Jilon VanOver y la agencia creativa que ideó el anuncio es DDB Chicago, una de las agencias más importantes y reconocidas del mundo. La realización y grabación del anuncio se realizó en Los Ángeles y corrió por parte de la prestigiosa compañía Smuggler con producción de Karen O´Brien y la dirección de Guy Shelmerdine.

Shelmerdine se unió a SMUGGLER en 2002 después de ganar el premio al Mejor Director Revelación en Cannes, y fue incluido en el showcase de nuevos directores de Saatchi el mismo año. Es autor de la primera película de terror en 360 grabada en vivo: Catatonic, que da más miedo que un toro de quinientos kilos en la puerta de casa.

Mikel Goñi Leoz, a primera hora a por su sitio..

Fallece Mikel Goñi, gran fotógrafo de San Fermín

Mikel Goñi Leoz ha fallecido en Pamplona a los 58 años de edad y deja a Sanfermin.com un poco huérfana. Fue uno de los fotógrafos imprescindibles en el nacimiento y maduración de esta página y, responsable, del crecimiento de muchos de sus compañeros como fotógrafos del encierro. Muchas veces nos hemos desvelado juntos para coger sitio en el encierro, hemos celebrado la escalera y le hemos preguntado muy de mañana qué luz era la de hoy y qué velocidad correspondía para conseguir las mejores instantáneas de la carera. Le acompañamos en el sentimiento a su familia y amigos y, especialmente, a Ana.

La foto que acompaña a esta noticia no tiene el mejor encuadre, ni la mejor luz, porque cuando la sacó Mikel Lasa dirigiéndose al encierro iría medio dormido como corresponde a esas horas. Y allí estaba él. Mikel Goñi. Ocupando el mítico poste 13 desde donde todos los días que podía, hacía un plano del encierro desde la misma perspectiva. Como Harvey Keytel en Smoke, intentaba domar la esquina y para ello tenía que madrugar como ninguno.

Fotos de la fiesta

Antes de hablar de las fotos del encierro no podemos ocultar el excepcional ojo de Mikel Goñi para los detalles de la fiesta. Como fotógrafo profesional que era, añadía al dominio de la técnica eso que tienen quienes hacen algo con el corazón. Esta foto de 2012 nos encanta desde que la sacó y fue portada de sanfermin.com y una de las más visitadas de nuestro sitio de facebook.

© Mikel Goñi

El encierro, desde el poste 13

Para recordar a Mikel Goñi debemos contar la dificultad técnica que entraña obtener imágenes desde el poste 13. Ëste está situado cuando termina el vallado entre la plaza del Ayuntamiento y el inicio de Mercaderes, debajo de la inmobiliaria Elizari. Es uno de los sitios con peor luz de todo el recorrido porque a las 8 entra un rayo de sol que suele echar al traste toda la preparación. Mikel lo domaba para conseguir contraluces increíbles.

Además, debemos añadir que la velocidad de la manada es muy alta y conseguir enfocar no es una tarea reservada para cualquiera. Incluso una vez, terminó entre los heridos por asta de toro del encierro después de un varetazo de unos de los bureles en un tobillo.

Una de las fotos que más nos gusta es esta del 13 de julio de 2007 con toros de Antonio Bañuelos donde podemos ver esta imagen de lío, desconcierto y pavor con el sol adivinando los lomos de estos poderosos animales.

© Mikel Goñi

Descanse en paz

uno de los personajes de padre de familia es corneado por el toro

El encierro en la serie Padre de Familia

Justamente hace 5 años, la cadena Fox emitía el capítulo Padre de Familia titulado “Brokeback Swanson“, donde la acción que provoca la trama del día es un encierro como el de Sanfermin organizado en un pueblo de Massachusetts. Un encierro con toros de verdad, gente de blanco y cameos incluidos del entonces vicepresidente Joe Biden y el grupo Daft Punk. El título juega con el nombre de la película Brokeback Mountain y recoge un hecho real, ya que en 2013 una empresa americana realizó diversos encierros en Estados Unidos.

Y es que el encierro de San Fermin es una referencia recurrente en televisión y cine cuando los guionistas quieren referirse al valor y a cierta locura con algún concepto universal que todo el mundo pueda entender. Esta serie es bastante irreverente en lenguaje y formas y se meten con todo y contra todo por lo que no os asustéis con el video que hay a continuación. El programa de Euskal Telebista “La noche de…” se refirió a este asunto en este breve reportaje en 2017.

La trama

La trama del capitulo de Padre de familia se inicia cuando los personajes Peter, Cleveland y Quagmire ven un anuncio de que se va a celebrar un encierro con toros en su ciudad. Ellos, deciden participar y así no viajar a España, pero sin su amigo Joe porque va en silla de ruedas. Sin embargo, al final acuden todos juntos y cuando comienza la carrera, Joe se queda atrás, cae con la silla de ruedas y es pillado por la manda y corneado por el toro. Como consecuencia de la lesión, Joe pasa de parapléjico a tetrapléjico.

El resto del capítulo discurre para revertir esta situación. Finalmente la parálisis la causaba el móvil del doctor que se quedó en la espalda de Joe tras la operación, pero no hagamos demasiado espoiler.

Capítulo 257

El capitulo es el número 257 de la serie Padre de familia y corresponde con el octavo episodio de la temporada 14. Fue emitido por primera vez el 6 de diciembre de 2015. Se estima en millonaria la audiencia de esta serie que ha sido emitida por múltiples plataformas a lo largo de todo el mundo.

Pío Guerendiáin en la gatera © Javier Martínez

Ritual

We are what we repeatedly do.”
Aristotle

In the first light of a Pamplona morning, before the sun comes up. One of the many habitual runners of the encierro awakes and prepares for his daily test.  He does this slowly and deliberately, from ensuring that he is wearing the correct shirt to the way he ties his pañuelo and his shoelaces.  Everything has to be just so and this extends to his participation in the prayer to San Fermín, the exact spot where he will wait to run – right down to the very window or door on the street where he always waits.  Then, as the first jolting boom of a rocket echoes around the old city and through the hearts of those in the crowd, he kisses a little necklace bearing the image of a saint.  He does this always three times and then he feels he is ready.

But only then.

This is a scene that goes far beyond Pamplona and far beyond the encierro.  It is repeated in so many other places and on other stages.  It is the footballer who stoops to touch the soil of the pitch as he runs on at the start of a match.  It is the actor who makes the sign of a cross before he takes to the unforgiving or rousing stage.  It is the mother who sings her child to sleep every night after the same bath and the same story which will guarantee her little one will settle quickly.

There is no shortage of ritual in fiestas.  From the Alpha of the txupinazo to the Omega of the Pobre de Mi, a succession of stage-managed artefacts is created in the very likeness of those that have gone day before, year before, century before.  Rituals are at the heart of a fiesta that, on the face of it appears to be chaotic, anarchic and unstructured.  This notion of a free-for-all is only partly true – there is actually order in this chaos.  Throughout the day of fiesta there are points of order and structure.  Witness the morning prayer to San Fermín with its strict timings, co-ordinated manifestation and impeccably observed structure.  It is the ritual that ushers in the cohete to release the bulls, without it the encierro would arguably be lacking an appropriate exclamation point.

Then look no further than the evening corrida, that tragedy played out in three acts and repeated six times.  This is crammed full of rituals from the parade of the cuadrillas, the opening of the gate, the acts of the toreros themselves, the songs and music from the crowd, the colours, the costumes, the symbols and the movements.  It is a ritualistic play observed every evening in the same way it has for decades and to deviate from it would be met with scorn and derision.  The corrida abides by reconnecting the people with their roots and their histories.  It creates new stories to layer on top of the years of stories already put down.  As Miller Williams says; “Ritual is important to us as human beings.  It ties us to our traditions and our histories.”

On a more scientific note, there is plenty to suggest that habits and rituals help our brains to understand that they are on the right track.  It gives us a sense of purpose and even allows us to develop.  Yet the issue with this is that getting stuck in habits and rituals can stifle our variety and imprison us in a cycle of behaviour that ultimately inhibits us and creates a sense of insecurity once we step away from them.  Rituals connect us to our past, but perhaps they also chain us to it.  A balance has to be struck, after all many rituals are either beneficial, fun or both so why would we want to dispense with them?

It is easy to argue that many rituals are a pointless routine that not only serve very little purpose but only entrench meaningless superstitions and promote obsessive behaviour.  The Christian who makes the sign of a cross will not ward off evil, will not bring about any miracle and will not change anything.  It is a gesture, a placebo, a disposable action.  It is not a transaction but a “codified norm” as highlighted by Luis Miranda.  The codified norm points to a self-programming of activities instead of a genuine connection to the original reason for the ritual.  In a quotation that makes neither positive nor negative distinction to the outcome, Charles Reade has said; “Sow an act, and you reap a habit.  Sow a habit, and you reap a character.  Sow a character and you reap a destiny.”

When ritual becomes nothing more than habit then it follows a law of diminishing returns at best.  For a ritual to have true value then it must offer something material, some intrinsic quality, some purpose.  This could be by adding additional layers onto our experiences or could merely be the joy of familiarity, the comfort of the known.

Some research indicates that rituals can increase our perception of value and increase a sense of belonging.  This is at odds with those who shun the notion of doing things repeatedly, preferring spontaneity.  The Christian who makes the sign of the cross could argue that their gesture does indeed have value, connecting them to their faith, reminding them of what they stand for and the importance of their spiritual values.  

This connection between ritual and spiritual is widespread.  Peter Hollingworth outlined its importance in saying: “I enjoy ritual and ceremony.  What I don’t like is when it’s badly done or sloppily done.  This is actually a theological issue – the forms we adopt, the actions we take, the way we do things, are, as it were, a sacrament.”  While GK Chesterton expressed it in a similar vein; “Ritual will always mean throwing away something: destroying our corn or wine upon the altar of our gods.”  For a celebration of the combination of spiritual and ritual, look no further than the fiesta of San Fermín.

Fiesta is a combination of worlds, offering stage-managed set pieces that come around time after time.  Yet fiesta also provides an arena for spontaneity to exist and to thrive within certain parameters.  Note that the fiesta rituals normally take place within some arena, some boundaries; the Plaza de Toros, the Ayuntamiento, the closed streets of the encierro, the Cathedral.  Meanwhile the open street provides a space for spontaneity to develop.  The two are able to exist side-by-side.

Yet, the modern world has shown us two things.  The first is that we live in unpredictable times where a global pandemic such as Covid-19 can put an abrupt end to our normal way of life.  This has included fiestas up and down Spain and beyond, including Pamplona.  The impact of Covid has proved that our wonderful rituals are genuinely a delicately held thing; fragile and at the whim of fate.  The perceived greater good to society by implementing restrictions has shown that the fiestas are actually expendable and have a lower priority than public safety and the preservation of lives.

The second things we have seen is that we may have felt deep regret over the loss of the fiestas, but we were able to bear the loss through our collective resilience.  Partly this is under the banner of a promise of next year; a promise that the fiestas will return and we can throw our weight behind them when they return.  What is also clear is that the loss of fiestas, with its financial and morale impacts, is a burden that has not broken us.  

What then does this say for the value of our rituals when we consider that they are expendable and we are able to shoulder the burden of their loss?  Does this devalue them, or does it merely demonstrate that there is a higher cause when it comes to human life?  Some would argue that Covid has proved that many things we hold dear, including fiestas, are merely ephemeral and we should be prepared to rid ourselves of them.  Others would argue to the contrary, pointing out that our rituals also act as a datum, a point from which and to which we can always naviage.

In 2020 the rituals vanished and all we could rely on was our memories; the memories of fiestas gone.  At least Covid could not destroy our memories.  Yet, we are our memories.  Without them we stumble on, empty and dry as an arid patch of the Bardenas Reales.  Our memories are not merely recollections of events and emotions.  Our memories do not simply serve as a library or an indexing service.  Our memories are much more than a reference point.

Our memories are our stories, and these stories are intertwined with our lives, our communities and with other lives that we touch and feel.  What are we without our stories?  Our stories make us who we are.  Over time they help to shape us, to guide us and in the end they serve to define us and the paths we take.  Rituals are just one of the ways that we tell those stories.  Rituals respect the stories and give colour and life to the past, but ultimately allow them to be handed on to a new generation who will keep them, take them to their hearts absorb them into their own sphere and go on to relive them – so retelling the stories in a growing cycle; a pool of ever increasing circles.

Rituals turn our stories into legends and turn the people into heroes.  Rituals keep our stories alive.

No

El chupinazo de 2020  no existió, pero las personas que cabían pudieron asistir a una ceremonia que consistió en desplegar un gran pañuelo con el mensaje #LosViviremos2021. Las personas que asistieron siguieron la normas establecidas por un fuerte dispositivo policial y muchos cumplieron con la tradición irrefrenable de cumplir con el inicio de esta No fiesta.

 

 

Chupinazo de San Fermin

Suspension of the San Fermin festival in July 2020

The City Council of Pamplona has officially announced this noon the suspension of the San Fermin festival in July 2020. It has taken this decision bearing in mind that the fight against  Covid-19 has become a global priority and that there is no other option for such a massive and international festival as the Sanfermines.

Regarding the celebration of the Sanfermines on a different date in 2020, at the press conference it was indicated that the current situation does not allow us to anticipate what will happen in a few months, although it seems complicated that they can be held this year.