Encierro de tractores en Pamplona… recuerda los encierros con vehículos a motor

Hemos visto toros grandes en el encierro de Pamplona, pero morlacos mecánicos de 4500 kilos como el de la ganadería Fendt que ilustra esta imagen, todavía no. Hemos vivido encierros de ocas, hemos visto encierros con un toro volviéndose, hemos visto a las motos de los X-Fighters en Santo Domingo, pero nunca habíamos visto un encierro protagonizado por tractores. Más adelante te vamos a recordar persecuciones en BMW por la Estafeta, Fórmulas 1 como si fueran toros o carreras de motos entre toros.

Pero el motivo de este peculiar encierro contractores que hemos visto recientemente en Pamplona es una manifestación convocada por UAGN que reclamaba, el miércoles 19 de febrero, precios dignos para los productos que cultivan. Para llamar la atención organizaron este encierro-manifestación con seis toros con cuernos como si fueran morlacos verdaderos.  Sin embargo, como verás más adelante, no es a primera vez que el encierro cuenta con vehículos a motor.

La Casa del Libro - Carmelo Butini / El encierro ha contado con la participación de seis toros sin cabestros y se registraron más gritos que carreras. Como vemos no faltaron los pastores que se trajeron los cencerros de los cabestros ante su ausencia.
La Casa del Libro – Carmelo Butini / El encierro ha contado con la participación de seis toros sin cabestros y se registraron más gritos que carreras.

Aquí tienes la galería de imágenes del día con motos haciendo de toros y motos haciendo de cohete del chupinazo.

Red Bull X-Fighters

Los encierros con vehículos de motor

Los encierros con vehículos de motor no se han estrenado con los tractores. Realmente la gasolina y la goma quemada tienen bastante relación con el encierro de San Fermin. Para empezar podemos recordar fácilmente cómo el 4 de abril de 2014 protagonizaban unas espectaculares imágenes los mejores pilotos de los X-Fihgters. El encierro partía desde la cuesta del Santo Domingo a la altura del mercado de Santo Domingo. Las motos daban todo el gas para adquirir velocidad y enfrentarse a la rampa de salto que arrancaba al entrar en la plaza consistorial.

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El toro Murciélago en la película Blanco Humano 2

Cuando llegas al final de la película “Blanco Humano 2” y uno de los protagonistas que representa a un cazador de origen español -con todos sus estereotipos-, apunta: “Me recuerdas a un famoso toro navarro, Murciélago. Sobrevivió a 24 pinchazos con mi estoque… Vamos…” Inicialmente flipas un poco porque no te lo esperas. Esta película es de esas de serie B que tiene todo lo que necesita a quienes les gustan. No la esperen en los Óscar ni nada de eso. Sin embargo, la traemos hasta sanfermin.com porque esta anécdota estira una noticia que publicábamos en 2013 sobre las referencias al toro murciélago en la automoción y en el cine.

¿Quién era el toro Murciélago?

El toro Murciélago es un animal de la ganadería navarra Pérez de Laborda que fue indultado por su bravura en Córdoba el 5 de octubre de 1879 tras resistir 24 varazos del picador. Ante tal demostración de bravura Rafael Molina Lagartijo valoró dejarlo sin matar y la plaza se dividió.

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Un ejemplo de lo que no hay que hacer tras caerse en el encierro… levantarse

El día 8 de julio de 2019 con toros de Cebada Gago, vivimos una imagen escalofriante sobre la cual queremos detenernos. Debemos recordar que es importante conocer las normas del encierro si queremos tomar parte en el mismo. Esta persona sufrió una caída en la plaza de ayuntamiento. Como podemos ver en la serie de fotografías de Miguel Fernández, la persona que estaba corriendo tras haber caído al suelo, en lugar de mantenerse quieta, se levanta cuando pasa la manada.

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Cuando crees que los cabestros de cola son de peluche… Y no  es así

Una de las insólitas imágenes del 7 de julio fue un amontonamiento que se produjo tras el paso del último toro y la llegada del primero de los mansos de cola. La gente estaba a lo suyo, celebrando, sin atender. Y entonces llegó meteoro y casi se lleva por delante a tres mozos, dos corredoras y un grupo de personas. Del salto para superar a los primeros tres corredores, José Espartosa tuvo que apartar la cámara para que no le golpeara la tonelada de cabestro y el susto fue tremendo. Algunos de los implicados resultados heridos por el golpe, pero levemente. Un buen consejo para próximos encierros: hasta el rabo todo es toro. Mira las fotos.

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Resumen en imágenes de los encierros de 2019

Los encierros de 2019 han sido increíbles, tan increíbles como los que fueron y como los que serán. Los mansos corren, la gente también y, sino te apartas, te pillan. Hay quien dice que los encierros de 2019 fueron sosos, pero nos olvidamos que toda las personas que corren delante de los toros se juegan mucho la vida y, resulta muy fácil, pedir espectáculo evidente en un acontecimiento sin guión y donde los actores son animales salvajes.

El encierro es el show más real y peligroso de los que se celebran y emiten a nivel mundial, pero también cuesta mucho apreciar los aromas y detalles constantes que ofrece cada momento de esta singular cerrera. El encierro parece querer esconder los mejores momentos y en la cultura del disfrute audiovisual instantáneo esta circunstancia no se entiende. Vamos a intentar poner remedio con un resumen maratoniano de las carreras de 2019 con todas las cosas que nos han gustado y que hemos decantado del increíble equipo de fotógrafos de Sanfermin.com.

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Los encierros de Sanfermin 2020 recuperan a los Fuente Ymbro

La Feria del Toro 2020 y los encierros de Sanfermin recuperarán a los toros de Fuente Ymbro. Esta ganadería vuelve a San Fermín con bravura para la Feria del Toro (atesora cuatro Carriquiris y cuatro premios Feria del Toro), con velocidad para el encierro (2.10″ es su mejor marca) y sin excesiva peligrosidad con cinco cornadas en catorce carreras por las calles de Pamplona.

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Los encierros en mojado son menos peligrosos

Una tormenta ha descargado sobre Pamplona esta tarde y ha dejado empapada la ciudad. Sin embargo, los encierros en mojado son más seguros que la media sobre suelo seco. Nos apuntan varios corredores que ellos mismos toman más precauciones y que algunos incluso abandonan el recorrido del encierro, mientras que los toros no suelen variar en tiempo su carrera con lluvia o sin ella. Los últimos cinco encierros con el suelo mojado han dejado una media de duración de 2 minutos y 45 segundos y en total registraron cuatro cornadas. Se percibe claramente un número bajo de heridos, relacionado directamente con la menor presencia de corredores y con la asunción de precauciones por quienes participan en el encierro.

El último encierro con el piso mojado fue el 8 de julio de 2018 con toros de Escolar, duró 2,46 y no hubo cornadas.

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Sigue el Chupinazo 2019 en directo

Resumen de la juerga. Así hemos empezado la que va a ser una de las mejores juergas de la historia.

 

-Sigue aquí la tranmisión en directo el 6 de julio de 2019 de lo que ocurre antes y después de que estalle la fiesta de Sanfermin 2019.

¿Quieres vivir el Chupinazo de Sanfermin 2019 en directo desde un balcón? Reserva uno de los mejores y disfruta de la mejor fiesta del mundo desde el segundo mejor sitio. Te recomendamos la calle, pero si te da cosa, miedo o envidia y quieres verlo desde un balcón, te recomendamos uno de los mejores. 

Poco antes de las doce del mediodía del 6 de julio, alcalde o alcaldesa y concejales salen al balcón del Ayuntamiento. Abajo, en la plaza, miles de personas llevan horas esperando el momento; el ansia colectiva va subiendo a medida que se acercan las doce. Se descorchan cientos de botellas de champán, vino y sangría, repartiéndolo a partes iguales entre el estómago y la ropa del personal. Calor infernal. No cabe un alfiler.

Cuando quien se encarga del disparo se acerca al cohete, hay un rugido general del populacho: cantos, gritos, silbidos, palabrotas y, también, quejidos de algún que otro pisoteado. Con el estruendo apenas se puede oír el grito ritual:“¡Pamploneses, Iruñatarrok, Viva San Fermín, Gora San Fermin!”. Y entonces hay una especie de ataque de locura colectiva, y toda la ciudad da un vuelco en un instante: empieza el desmadre general y una borrachera colectiva matutina digna de verse. La fiesta dura desde el mismo día 6 al 14 de julio.

 

¿Cómo participar en el Txupinazo de Sanfermin?

Vivir el txupinazo entre la multitud es una experiencia bastante fuerte: el apiñamiento es terrible y no se puede mover ni un dedo. Hace un calor infernal, haga el tiempo que haga: de la masa sube un vaporcillo mezclado de sudor, champán y líquidos varios que te caen de todas partes (hay quienes hacen, incluso, unas mezclas realmente asquerosas: ketchup, cola cao, mostaza, harina, espuma de afeitar, etc.).

De los balcones tiran baldes de agua a la gente para aliviar la asfixia. Los empujones se transmiten por la multitud como una ola. En alguna de estas, grandes trozos de revoltijo humano se van al suelo, y hay un revuelo general para no pisotearlos. Una pasada. Después de estar en la plaza, la gente parece que sale de una lavadora vieja. Todos los años los servicios médicos atienden a muchos contusionados, desmayados y asfixiados, pero habitualmente no hay heridos de consideración.


 

Consejos para el Txupinazo

No puedes acceder con vidrio, la policía te lo quitará si lo intentas. Puedes conseguir champán o vino en plástico o brick en los establecimientos de la zona.

Protege tus pies. Las chanclas no son una buena opción, las botas de monte tampoco.

Tu ropa terminará sucia completamente de vino, sangría y champán. Moja y recibe con alegría, que se pasa mucho calor. Deja en casa la ropa que no quieras manchar ni estropear (este consejo vale para todo Sanfermin), así como la cámara de fotos (no vas a poder utilizarla, a no ser que sea acuática), y en general todos los objetos frágiles.

-Es costumbre llevar el pañuelo anudado a la muñeca o guardado en el bolsillo hasta que el txupinazo inaugura la fiesta. Después la costumbre invita a ponérselo donde a uno le venga en gana aunque principalmente la gente escoge el cuello. Es un gran comienzo.

No apto para claustrofóbicos -especialmente de 11 a 12-.

-En las últimas ediciones algunas personas se desnudan de alegría. Respétalos y respétalas y no toques a quien no quiere ser tocado. En Sanfermin, NO, también quiere decir NO.

El txupinazo no está hecho para los niños: aparte de que los pueden pisar , a su altura hace mucho más calor y hay menos aire.

Cuidado con tus cosas (llaves, dinero, documentación…), el txupinazo es el sitio ideal para perderlo todo, y si se te cae algo al suelo es imposible encontrarlo.

 

Ver el Txupinazo desde un balcón

Para verlo desde un balcón es imprescindible ser el invitado de algún lugareño o alquilarlo a través de Sanfermin.com. Siempre te recomendamos que vivas la fiesta en la calle, pero para el txupinazo callejero no hay que ser claustrofóbico y te tiene que gustar mucho la masa.

También puedes ir a respirar el ambiente en alguna de las calles que llevan a la plaza del Ayuntamiento, acercándote hasta que la cosa se empiece a poner cruda. O puedes verlo como la mayoría de la población, por la tele en un bar o en pantallas gigantes que se colocan por la ciudad. Se transmite en directo por TVE.


 

El lanzamiento del Txupinazo de Sanfermin

La imagen que ahora conocemos está institucionalizada desde 1941. ¿Cómo se elige el lanzador? El mecanismo era sencillo porque el que disparaba el cohete era el presidente de la comisión de festejos, por eso, al observar quienes han tenido este honor, vemos muchas repeticiones de nombres. Si alguno tenía afán de protagonismo le venía de perlas esta costumbre que se perpetuó prácticamente sin variaciones hasta 1979.

Y es que llegaba la época de la televisión en directo y tirar el chupinazo pasaba a ser una cosa demasiado importante como para que se quedara este pastel un concejal de festejos. Aunque en realidad, la cosa no fue tan negativa ya que Juan Manuel Pérez Balda (1980) cedió el honor de abrir las fiestas a otro edil, Benicio Aguerrea, porque ya había lanzado un txupinazo y consideraba suficiente la experiencia.

A partir de aquí surgió la iniciativa de que rotara entre los concejales y en 1981 le correspondió a Elisa Chacartegui, que se convirtió por ello en la primera mujer que inauguraba unos sanfermines en este formato. Desde entonces y hasta 2015, el grupo político mayoritario lanzaba el chupinazo y luego en orden decreciente iba rotando el turno. Cada grupo decidía entre sí el nombre de quien iba a lanzar.

Desde 2016 las asociaciones que integran la Mesa de los Sanfermines escogen quién podría lanzar el txupinazo y la gente de Pamplona vota sobre esa preselección.


 

 

 

 

Imagen del chupinazo de san fermin lleno de gente y con los gaiteros saliendo del ayuntamiento

Esencia

“La esencia del placer es la espontaneidad”.

Germaine Greer.

Al final del encierro en Pamplona, ??la adrenalina al límite se suaviza y la sensación de alivio, la satisfacción, la realización personal e incluso la decepción ocupan su lugar. Al mismo tiempo, en medio de un Kaiku, coñacs, cafés y conversación, los pensamientos giran en torno al desayuno.

Hubo un tiempo en que grupos de corredores daban un corto paseo por la Plaza del Castillo, cruzando Estafeta hasta la calle de la Merced, donde encontraban algunos bancos fuera de La Raspa y se sentaban. La multitud variaba día a día, pero al final se convertía aquello en un asunto relajado donde un grupo de amigos comía un desayuno sencillo, compartía unas cuantas botellas de tinto con gaseosa y charlaba en un ambiente de camaradería satisfecha.

Mientras tanto, una jota fantástica flotaba sobre un mesa cercana. Siempre fue la manera perfecta de pasar el día y hacer la transición entre el drama del encierro y el ritmo de la fiesta.

Ahora no.

Ahora todas las mesas están reservadas: reservadas de antemano para las “personas adecuadas” y el improvisada desayuno ha sido sustituido por un evento gestionado por etapas. El concepto mismo de espontaneidad ha sido sacrificado porque el “evento” del desayuno es tan popular que todos quieren participar. Todos quieren un trozo de esa tradición y que se vea que están allí. Cuando la esencia de una cosa se desvanece lo que resta es un sucedáneo artificial del original.

Lo hemos visto antes de muchas maneras. Si alguna vez has soñado con visitar un monumento famoso o un sitio notoriamente hermoso, entonces serás consciente de que la verdad no coincide con el sueño. Esa vista increíble a través de las Cataratas del Niágara, a través del Gran Cañón o subiendo desde el Mall hasta el Palacio de Buckingham no es algo que puedas disfrutar de la forma que imaginaste. Esto se debe a la gran masa humana que se interpone en el camino de tu mirada. El bosque de paloselfis, o pértigas del ego como alguien ha descrito, debe ser vadeado y cualquier fotografía debe ser capturada en ese mismo instante, cuando un grupo de turistas japoneses, escolares británicos o un tour en autocar estadounidense no se encuentra en el lugar adecuado.

Los sitios populares son populares por una razón: la gente cree que vale la pena verlos “en persona”. Su esencia es algo que vale la pena disfrutar en persona. Sin embargo, al hacerlo terminamos matándolos a través de la popularidad. Pumphrey lo describió como el “trato del diablo”, y esa experiencia decreció sobre manera, no solo porque hay que compartirla con docenas de mochileros antípodos, sino también porque esa sensación de intimidad, esa conexión personal, está comprometida.

Es muy fácil saltar y culpar al muy moderno fenómeno de las redes sociales por gran parte de esto. Después de todo, la actitud que impulsa a tantos de nosotros a compartir nuestras vidas con el resto del mundo ha encontrado un hogar natural en la era digital. No solo eso, sino que hay un tema que acompaña la necesidad de demostrar cuán increíbles son nuestras vidas al compartirlas con el mundo.

Como resultado el paloselfi impregna las visitas a un monumento o sitio famoso y todo tiene que ser capturado como evidencia no solo de eso, de que estuvimos allí, sino que además vivimos el momento más increíble mientras tanto.

Sin embargo, no sería justo culpar a esto únicamente por el aumento de las redes sociales. Mientras los humanos han sido capaces de viajar por placer y han podido compartir esa experiencia, han existido quejas por el exceso de gente y se han echado a perder.

El famoso Gran Tour europeo fue un viaje esperado para los miembros más ricos de la sociedad británica, particularmente entre los siglos XVII y XIX. Sin embargo, incluso desde entonces hubo quejas de que el circuito estaba demasiado lleno y era demasiado ruidoso.

Como escribe la profesora Kathleen Burke: “A menudo se comenta el comportamiento indisciplinado y a veces violento de los jóvenes ingleses; sin duda, para el personal de las embajadas británicas en el extranjero, las actividades de los visitantes ingleses, -cada uno compitiendo con el otro,  para ver quién es el más salvaje y el más excéntrico-, ha sido una de las principales preocupaciones. Incluso los rusos quedaron impresionados por las cohortes de jóvenes salvajes ingleses que encontraron en las ciudades del oeste Europa.”

Henry Fonda cámara en mano en el recorrido del encierro como si fuera uno de los fotógrafos de Sanfermin.com
Henry fonda en el encierro aparece en la cinta de Orson Welles. 1961

Hemingway también reconoció el lado negativo de la popularidad de algo tan querido. Pamplona fue áspera, como siempre, abarrotada… Una vez escribí Pamplona, ??y lo hice para siempre. Está todo allí, como siempre lo estuvo, excepto que se agregaron cuarenta mil turistas. No había veinte turistas cuando fui por primera vez … hace cuatro décadas.

Las redes sociales simplemente han exacerbado esto y han contribuido a ello a nivel global. Haga un viaje a San Sebastián, hogar de los más maravillosos pintxos y tapas, y verá lo que la popularidad le ha hecho a esta cultura. El principio de las tapas, cómo funcionan las tapas tradicionalmente en los pueblos y ciudades españolas, ha sido borrado. En su lugar, hay una versión mucho más orquestada y apta para turistas, en la que los bares no quieren que la gente se presente para comprar una mini y un pintxo. Ahora te entregan un plato y te alientan a que permanezcas largo rato y gastes mucho para que las cajas registradoras suenen. (Esto no es para denigrar la gastronomía de San Sebastián, que es sobresaliente).

No es así como funcionan las tapas en otros lugares, pero San Sebastián se ha hecho popular a escala mercurial. Cuando esto sucede se alcanza una masa crítica y algo tiene que ceder. Como señala Hassan Bougrine; “… la esencia de la economía capitalista es la necesidad de ‘hacer dinero’”. No es de extrañar que la tradición esté distorsionada. Aunque quizás algunos dirían que la realidad es más positiva, una evolución que les brinda a los clientes lo que desean. Dado que una alta proporción de los presentes en la ciudad vasca son viajeros extranjeros, la evolución al ‘turismo de tapas’ no es sorprendente.

La belleza intensa de las aldeas de pescadores de Cornualles es un atractivo tal que aquellos con ingresos suficientes han estado comprando casas de vacaciones allí durante muchos años. Esto ha tenido un impacto tan negativo en las comunidades, que han destruido efectivamente las aldeas fuera de las temporadas de vacaciones, y existen prohibiciones de compra de segundas viviendas en varios lugares de Cornualles.

Señor tocando la guitarra de risas en Sanfermin
Foto de Javier Martínez de la Puente

La esencia de una cosa es tan frágil, tan preciosa y tan difícil de comprender que cuando la alcanzamos, se desvanece. Al igual que agarrar un puñado de arena en la playa, cuanto más apretada la sujetamos, menos podemos sostenerla y antes se desliza entre nuestros dedos y desaparece. Rara vez intentamos destruir la esencia de una cosa intencionalmente, simplemente nos damos cuenta de que ha ocurrido casi a escondidas cuando la verdad de nuestro impacto se manifiesta ante nosotros, aparentemente de la nada. Sin embargo, destruir la esencia de algo es lo que ciertamente hacemos.

Con algo frágil y deseable, la respuesta seguramente sea manejarlo con cuidado. Queremos alcanzar y agarrar algo que brilla y, sin embargo, como los cristales de hielo, el mismo toque puede destruirlos. En este caso, es más inteligente disfrutar de una cosa en el momento y estar preparado para alejarse, cambiar y sacrificar lo que amamos por no destruirlo. Esto no es fácil porque, en el momento, normalmente estamos superados por el deseo de hundirnos en la experiencia. De manera similar, a menudo destruimos algo tras una pequeña incisión y es posible que no lo reconozcamos hasta que sea demasiado tarde.

Seguramente, tan pronto como sintamos que lo que amamos corre el riesgo de ser dirigido o que su esencia haya sido comprometida o eliminada por la popularidad, deberíamos estar preparados para alejarnos. Tal vez deberíamos estar preparados para alejarnos mucho antes de eso. Tomemos como ejemplo el desayuno tras el encierro. Si asistimos todos los días, ¿estamos esperando demasiado de esto? ¿Estamos forzando la diversión a cumplir con una expectativa o simplemente estamos contribuyendo a la destrucción de su esencia? Una vez que algo se convierte en rutina, ya no es especial.

Esto no quiere decir que esas cosas deban cesar y que muchas personas encuentran placer en la rutina. Algunos incluso dirían que son capaces de aferrarse a la esencia de algo incluso cuando es una rutina.

Una de las quejas más comunes es que el encierro ha sido destruido por ser demasiado popular. Los reclamantes señalan las calles concurridas y la alta proliferación de corredores no españoles (que se estima en un 45% en 2017) como factores que contribuyen a ello. Hable con cualquier “divino” y ellos generalmente anhelarán un momento en que las calles estaban más tranquilas, cuando tenías espacio para correr y cuando realmente podías ver a los toros. La esencia del encierro se ha ido, reemplazada por mochileros, principiantes e ilusiones.

La evidencia no apoya totalmente esta opinión.

Paloselfi en el encierro de san fermin

El encierro ha sido popular durante mucho tiempo y la aglomeración no es un fenómeno moderno. Viejas fotografías en blanco y negro e incluso rollos de películas muestran calles abarrotadas, una concurrida Plaza de Toros, amontonamientos y barreras llenas que se remontan muchas décadas atrás, todo aparentemente sin terminar con la esencia del encierro.

Además, el apiñamiento moderno no está empeorando según las cifras publicadas por el Ayuntamiento de Pamplona. Un artículo publicado en sanfermin.com destacó el hecho de que algunos años, como 2012, vieron a más de 20 mil corredores participar en los 8 días, mientras que otros lo hicieron mucho menos. Se estimó que 2017 tuvo alrededor de 16 mil corredores. Los volúmenes también varían dramáticamente de un día para otro. Parecería que un corredor paciente y determinado puede encontrar espacio en el día correcto si espera su tiempo y se arriesga.

Entonces, si bien es cierto que a menudo suavizamos lo que amamos y destruimos su esencia, a veces lo que amamos no está realmente muerto y solo tenemos que verlo de forma ligeramente diferente. Quizás, como en San Sebastián, necesitamos experimentarlo de otra manera y volver a aprender lo que es la esencia ahora. En última instancia, debemos reconocer que la esencia de una cosa es fugaz, transitoria y debemos disfrutar de todo lo que podamos mientras dure.