Javier Martínez de la Puente.

La corrida de toros

The special atmosphere that you could live in the sun places makes the San Fermin bullfights a unique show that you will not see in any other place in the world

Antes de contarte QUÉ ES UNA CORRIDA DE TOROS o de qué van las corridas en Sanfermin, echa un vistazo a las corridas de Sanfermin 2016:

Corridas Feria del Toro Sanfermin 2016

7 de julio. Fuente Ymbro

Miguel Abellán: silencio y silencio
Paco Ureña: aplausos y silencio
Roca Rey: oreja y 2 orejas

Primera corrida de la Feria del Toro tras los rejones y la novillada. Preside el alcalde de Pamplona Joseba Asirón, que, como es tradición, ha sido recibido con pitos. Expectación por ver el debut en Pamplona del peruano Andrés Roca Rey, que en su primer toro ha sufrido una cogida en el escroto, lo que no le ha impedido cortar una oreja. Salió por la puerta grande tras una gran faena en el segundo que le valió 2 orejas más. En breve, video-resumen.

6 de julio. Rejones. Toros de El Capea

Pablo Hermoso de Mendoza: dos orejas y dos orejas
Leonardo Hernández: dos orejas y silencio
Roberto Armendáriz: silencio y aplausos

Hermoso de Mendoza triunfó en casa al cortar cuatro orejas y salir por la puerta grande. A su lado, salió con honores Leonardo Hernández, que cortó dos orejas. Arméndariz estuvo más que correcto, si bien no igualó la actuación de sus compañeros (vía Movistar plus Toros)

5 de julio. Novillada “El Parralejo”

Javier Marín: vuelta al ruedo y oreja
Luis David Adame: oreja y dos orejas
Andy Younes: silencio y silencio

8 de julio. Cebada Gago

Eugenio de Mora, Pepe Moral y Javier Jiménez.

9 de julio. José Escolar

Francisco Marco, Juan Bautista y Alberto Aguilar.

10 de julio. Pedraza de Yeltes

Miguel Abellán, Miguel Ángel Perera e Iván Fandiño.

11 de julio. Jandilla

Diego Urdiales, Alejandro Talavante y Alberto López Simón.

12 de julio. Victoriano del Río

Juan José Padilla, Julián López “El Juli” y Alberto López Simón.

13 de julio. Núñez del Cuvillo

Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera y Roca Rey.

14 de julio. Miura

Rafael Rubio “Rafaelillo”, Eduardo Dávila Miura y Manuel Escribano.

La corrida en Pamplona

Una corrida en la plaza de toros de Pamplona no tiene nada que ver con las corridas de otras plazas. Para empezar, has de saber que la organiza la Casa de Misericordia (la popular Meca) y los beneficios de las corridas se destinan al cuidado de los ancianos. Siendo así, desde luego sienta mucho mejor pagar la entrada. Y después está el ambiente que se vive en la plaza, un escenario más para cumplir con los actos básicos de Sanfermin: comer y beber más de la cuenta, hacer el indio a más y mejor y pasárselo bien. La corrida, a las 6.30 de la tarde, es para muchos el comienzo del día.

Sol y Sombra en la plaza de toros de Pamplona

Conseguir entradas para las corridas de Sanfermin

Imprescindible en el tendido de sol, vestimenta y puntualidad

Cómo se distribuye la plaza de toros de Pamplona

El Apartado

Pero, ¿qué es una corrida de toros?

 

Sol y Sombra en la plaza de toros de Pamplona

Las plazas de toros, y más aún la de Pamplona, encierran dos mundos muy distintos que no se suelen llevar muy bien: los tendidos de sombra y los de sol.

Sombra es la parte de la plaza donde no pega el sol durante la corrida. Allí el público es tranquilo y las entradas son más caras. Si lo que te interesa es principalmente ver toros, vete a Sombra. Desde aquí podrás disfrutar del espectáculo tranquilamente sin tener que pelearte con medio tendido para que te dejen ver algo. Es el sitio del aficionado a los toros. Acuérdate de llegar puntual (antes de las 6,30): no se puede entrar mientras se está lidiando, así que si ha empezado no te dejarán entrar hasta que acabe el toro. Es recomendable hacerse con una almohadilla para sentarse. Las alquilan en varias casetas situadas dentro de la plaza.

En Sol (tendidos 6 y 7, andanada del 11 al 13), en cambio, están las peñas, resudadas bajo la chicharrina. Aquí se hace de todo, además de ver toros (de todo menos ver toros, dicen algunos). Incluso a quien no tenga especial afición a los toros, o tenga objeciones morales contra este espectáculo, le compensará ver una corrida en el tendido de sol en Pamplona, precisamente por todo lo que no es corrida, que es mucho.

Corrida de Sanfermin en Sol

© Maite H. Mateo 

Conseguir entradas para las corridas de Sanfermin

Conseguir entrada para los toros es la pesadilla diaria del forastero y de mucha gente de Pamplona. Pero no es imposible. Primero tienes que saber para dónde compras la entrada. La plaza de toros de Pamplona, además de en sol y en sombra, se divide en tres niveles: tendido (el más bajo), grada (zona intermedia cubierta por la andanada), y andanada (parte superior, cubierta). Andanada son las localidades más baratas, tanto en sol como en sombra. La grada, aunque esté en sol, es una zona bastante tranquila, y a ella no se le aplican los “horrores” que hemos contado sobre la corrida en sol.

Venta oficial

La mayor parte de las entradas, tanto de sol como de sombra, están vendidas de antemano en forma de abonos: entradas para todas las corridas que se reservan de año en año a nombre de una persona o una peña (los tendidos de sol, por ejemplo, están todos abonados). Sólo salen a la venta alrededor del 10 %, mínimo legal obligatorio. Estas se venden el día anterior en las taquillas de la plaza de toros, a partir de las nueve de la noche.

En principio, pues, se puede comprar una entrada haciendo cola. El problema es que la cola suele estar ocupada desde horas antes por gente que compra las entradas para luego revenderlas más caras. Solo se puede comprar cuatro entradas por persona, pero la medida no sirve para gran cosa ya que los reventas utilizan a todos sus parientes que se tienen en pie para comprar todas las entradas que pueden. Por eso, muchas veces uno hace la cola y se encuentra que se agotan antes de que le llegue el turno. Sobre la venta oficial de entradas tienes más información en la página de la Feria del Toro.

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© Javier Martínez de la Puente 

La reventa

Si no consigues entradas de ninguna de las formas, ¿qué hacer? Pues dejar la dignidad a un lado, comprar a un reventa y pagarle su beneficio. La reventa es ilegal, claro, pero poco perseguida. En todo caso sólo se persigue al reventa, no al cliente. Este no corre ningún peligro.

Los reventas están desparramados por todos los alrededores de la plaza desde horas antes de la corrida y también por la mañana. Suele haber gran concentración de ellos al final de Estafeta y al principio del callejón de la plaza de toros (cruce calle Amaya con cuesta de Labrit).

Si quieres comprar en la reventa, decide primero qué tipo de entradas quieres comprar, para pedírselas al fulano. Ahorrarás tiempo. Luego busca a un reventa. No son difíciles de localizar. Paséate poniendo cara de estar buscando algo: te abordarán ellos (por cierto: conviene saber español, este colectivo no suele hablar idiomas).

Consejos para comprar en reventa

Una vez localizado el reventa, te conviene saber varias cosas:

Los precios varían enormemente de un día para otro: la reventa es muy cara los fines de semana (gran afluencia de gente) y cuando la corrida es especialmente buena (infórmate). Los días normales es cara pero no tanto.

Es difícil dar indicaciones sobre precios. Para una corrida normalucha un día de labor, puedes calcular un mínimo del doble del valor de la entrada. Este valor está impreso sobre cada entrada, así que mira la entrada que te ofrece para calcular qué precio ofrecerle. En la entrada figura además el número de la puerta de entrada (información inútil, se puede entrar por cualquiera), el de la sección (este sí es importante: no te dejan entrar más que a tu sección), y el número de tu asiento.

– Por supuesto se regatea siempre, y si eres extranjero y se te nota, más: te pedirán mucho. En la entrada mira también la fecha de la corrida (te pueden intentar vender una del día anterior sin usar) y si es de sol o de sombra.

-Ten en cuenta también la hora que es: tu capacidad negociadora mejora cuanto más se acerca la hora de la corrida (6,30). Al reventa le entra miedo de quedarse con la entrada en las manos y baja el precio. Si esperas mucho, a veces a última hora puedes comprarlas a su precio o menos. Pero si lo haces, también te puedes perder el primer toro (si ha empezado no te dejarán pasar al tendido hasta que se acabe) y si tu entrada es de sol puedes también quedarte de pie toda la corrida: las entradas son numeradas, pero si llegas tarde es casi seguro que habrá alguien sentado en tu sitio (hay una superpoblación terrible) y será dificilísimo desalojarlo.

Entradas de sobra

Además de esta reventa “profesional”, hay otra menos trapichera: a las cuadrillas que van a la corrida les sobra a veces alguna entrada porque alguien ese día no va a los toros. Según pasan los días, les sobran más porque la gente necesita descansar. Muchas veces no lo saben hasta última hora, pero si les sobra y alguien se la pide se la venden, generalmente a su precio. Todo consiste en darse vueltas por los sitios donde se juntan estas cuadrillas y ponerse pelma preguntando a todo el mundo si le sobra alguna entrada.

Hay que tener la suerte de ser el primero en preguntar cuando acaban de saber que les sobra alguna. Suele funcionar pero hay que insistir mucho. Un buen sitio para dar la lata es la primera manzana de la calle Olite junto a la plaza (mapa), o en general delante de la plaza, a partir de las cinco o cinco y media. Este truco vale sólo si quieres entradas de sol, que son las que tienen estas cuadrillas. Si quieres sombra, sólo te queda la reventa cutre. En fin, después de tanto esfuerzo, la corrida sabe mejor.

Corrida en Sol

© Maite H. Mateo 


Imprescindible si vas a sol, atuendo y puntualidad

Para ponerte en tu sitio hay que llegar con bastante antelación, para las seis y pico: si alguien ya se ha sentado en tu sitio, es muy difícil desalojarlo. Además, a veces hay tanta gente que si llegas a última hora es físicamente imposible llegar a tu sitio y te tienes que pasar la corrida de pie y en difícil equilibrio.

La corrida en sol es algo sucia y muy calurosa: para pasarla cómodamente hay que ir bien equipado: llévate un sombrero (cuando hace bueno, el sol de julio a las seis de la tarde te fríe la azotea). Tampoco están mal unas gafas de sol. Debido a la gran cantidad de mierda circulante, conviene llevar algo que te proteja, como esos blusones que llevan las peñas, una bata de casa o del trabajo, una toalla, delantales de cocina, gorros de baño, forros de plástico, en fin, lo que te dé la gana. Muchos espectadores van a los toros poco menos que con escafandra, un poco por la mierda y un poco por hacer la gracia.

Atuendo recomendado

Los tendidos son algo más limpios que la andanada. De todas formas muchas veces la mierda desborda de andanada sobre el tendido, así que no hay mucha diferencia. Por la misma razón, es buena idea alquilar una almohadilla, por pura higiene, aunque solo sea para los primeros minutos, te aísla el culo del hormigón recalentado y de la gran cantidad de porquerías sólidas y líquidas que circulan. Las alquilan en unas casetas que hay en los pasillos de la plaza. En todo caso, mejor que no lleves ropa nueva ni buena ni nada que te vaya a dar pena que se estropee. Al personal el cerebro, avivado por el vino, le trabaja que da gusto: es muy normal que haya disfraces, insterpretaciones de premio y bromas y cánticos que no olvidarás jamás.

Tampoco es bueno llevar cámaras de fotos a sol, como hacen muchos extranjeros: corren grave riesgo de salir bañadas en sangría o kalimotxo (vino con cocacola)… Al menos no lleves cámaras demasiado buenas, ni en general objetos frágiles. Tú verás.

A una corrida se va también (o sobre todo) a comer y beber, y no sólo en sol. Beber se bebe desde el primer momento todo tipo de mejunjes para combatir el insoportable calor. Es clásica la sangría, que curiosamente es una bebida que nadie bebe nunca el resto del año. Seguramente por eso creen tantos extranjeros que eso es nuestra bebida nacional. Después del tercer toro, la gente merienda (en este momento mucha gente en sol sale al pasillo a merendar y se desentiende del resto de la corrida, con lo que hay más sitio).

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Andanada en sol en pleno gozo sanferminero. © Maite H. Mateo 


¿Cómo se distribuye la plaza de toros de Pamplona?

La plaza de toros de Pamplona es la tercera con más capacidad del mundo y en sanfermines se llena hasta los topes. Su gestión corresponde a la Casa de Misericordia y por ello reglamenta y establece el funcionamiento de las corridas de toros y los espectáculos. Como institución benéfica las rentas de esta gestión van a parar a sus actividades en el cuidado y atención de ancianos. Existen 19.721 localidades. De ellas, sólo 1.950 salen a la venta el día anterior a la corrida.

En las corridas con toros que han participado en el encierro el sistema que se sigue es el de abonos. La gente compra un abono y lo renueva cada año en los últimos días de junio. Luego, cada uno con su abono puede hacer lo que quiera y por eso en la calle hay entradas de personas que no van a acudir a los toros o que han cedido su abono.

Entrada a la plaza

La entrada al espectáculo taurino no nos debe preocupar especialmente porque todas las puertas están conectadas por dentro mediante pasillos circulares que dan la vuelta a todo el coso en todas las alturas. Las puertas van de la A a la G y no hay puerta F porque se eliminó en la reforma de 2005. Además existe la puerta del patio de caballos y la Puerta Grande. Si seguimos las indicaciones de la entrada accederemos más cómodamente a nuestra localidad porque se encontrará más cerca. De todas maneras la puerta A es la más cercana al patio de caballos y la G es la más cercana al Parque de la Media Luna o a los corrales de la propia plaza.

Desde fuera de la plaza se aprecian las divisiones internas que luego necesitaremos conocer para poder alcanzar nuestro asiento. A pie de calle se encuentra el tendido, en el primer piso, la grada, y en el segundo, la andanada, que corresponde a la modificación de la plaza de que realizó el arquitecto de Tudela, Rafael Moneo. El diseño original de la Plaza Monumental de Pamplona es de Francisco Urkola siguiendo su proyecto de la Monumental de Sevilla. La técnica utilizada es de hormigón con hierro y debido a la desconfianza de la época ante este material la carga de hierro fue superior a lo normal. Por ello la ampliación posterior se ajustaba sin problemas en el proyecto original y la seguridad está garantizada para todos quienes participen de los espectáculos que se cobijen en el interior de la plaza.

Dónde está cada localidad

Para conocer la localidad desde la que disfrutaremos de las corridas de toros os brindamos las siguientes indicaciones. La plaza se divide en tres graderíos: tendido, grada y andanada, cada vez más lejos, cada vez más incómodo, pero todos con visión adecuada del espectáculo taurino.

Tendido

El tendido discurre desde la barrera hasta la pared de la grada. Es la mejor manera de acudir a los toros porque se ve muy cerca la faena. Es importante tener en cuenta que en Pamplona hay nueve tendidos y que su número se puede leer fácilmente desde el frontal porque está pintado sobre la barrera.

Las mejores localidades en Pamplona son la preferencia y los tendidos 1, 2 y 3. La preferencia se encuentra entre estos tendidos pero corresponde a la zona localizada en frente al toril y a la que se accede por las puertas C, D y Grande. En esta misma zona, es donde se situan los sillones de preferencia. Es una zona que ocupa diez filas desde la barrera y en lugar de asientos de cemento tiene sillones de mimbre con cojines. A la ventaja de la comodidad de asiento hay que añadir que el acceso está frente a la puerta grande. Junto a la barrera de preferencia son las localidades más caras. En estos tendidos se incluye además la barrera de preferencia que es la primera de las filas en las que se puede tomar asiento. Los brazos se pueden apoyar cómodamente en la misma barrera que limita al callejón y no hay nadie por delante más allá de los toreros, cuadrillas y autoridades. Son barrera de preferencia las localidades que se encuentran frente al toril.

Contrabarrera

En el tendido la fila que está detrás de las localidades de barrera en Pamplona es la contrabarrera. A su vez la siguiente fila es la contrabarrera segunda y después está el pasillo. Visualmente quedan tres filas por delante del pasillo más cercano al albero que serían las referidas barrera, contrabarrera y contrabarrera segunda. La primera de las filas hacia arriba, pegada al pasillo, se le conoce como delantera. El tabloncillo fue sustituido en la reforma de la plaza de 1952 por dos filas más pero en el tendido 2, y sólo en este, todavía quedan localidades de esta calificación, muy cómodas y en tendido de sombra.

Además en el tendido podemos encontrar otras entradas como sobrepuerta y sobrepreferencia: las unas sobre las puertas y las otras sobre los asientos de preferencia del primero de los tendidos. Además, en el primer piso hay varios puestos que alquilan almohadillas por un euro y que se devuelven al final del espectáculo -aunque casi todo el mundo la tira sistemáticamente al coso sin tener ello que significar que los toreros o el ganadero hayan tenido una mala tarde-.

Grada

En la segunda altura del coso pamplonés llegamos a la grada y al palco. A la grada se accede por las mismas puertas que al resto de localidades de la plaza pero su división en lugar de ser por tendidos es por secciones, concretamente ocho. Eso sí, hay que subir un piso y atravesar las puertas que dan a la grada. En cada puerta hay un alguacilillo que revisa la entrada y dos acomodadores que le orientan sobre el sitio concreto de cada localidad. Hay muchas menos filas que en el tendido y en la andanada y es un sitio cómodo y a la vez tranquilo, excepto en la zona de sol.

La primera localidad de la grada es la barandilla. Todo el perímetro de la plaza dispone de asientos de barandilla entre las columnas, casi siempre en grupos de ocho y de nueve. Es un buen lugar para ver los toros y en el caso de que llueva no te mojas. Detrás quedan el pasillo y las cinco filas de grada. Hay que recordar que si para las andanadas hay que subir dos pisos, para las gradas hay que subir sólo uno pero las escaleras son las mismas. A la hora de abandonar el coso se habilitan accesos especiales junto a la zona de las peñas y el patio de caballos que permiten más comodidad en el tránsito. En la grada se encuentra también el palco, del que no se venden entradas pues se reservan para autoridades y medios de comunicación. Al palco de autoridades, que es distinto, se accede por una puerta que está situada entre las taquillas y la puerta grande.

Andanada

La andanada es la parte más alta de la plaza. A su vez es la que da cabida a más gente y de la que todos los días salen entradas a la venta, unas 1.950. La pendiente es más acusada que en el tendido y la grada y cuenta con 15 filas. Así como en la Grada existen barandillas, en la andanada también y de la misma forma y tamaño porque son gemelas. Se eliminaron las columnas porque en la remodelación de Rafael Moneo la techumbre se apoya en tirantes de hierro situados más arriba lo que permite más espacio de visión del espectáculo.

Detrás de la barandilla está la primera de las filas de Grada. La fila 1. Hay que tener cuidado porque la fila 2 está al otro lado del pasillo. La fila 1 queda hacia abajo pegada como hemos dicho a la barandilla y la 2, arriba del pasillo. Además, en la andanada hay un escalón sin ocupar sobre el que descansan los pies los de la fila 2 y en la que no se sienta nadie para despejar el pasillo. Da lugar a equivocaciones al creer muchas personas que se trata de la fila 1.

El problema que puede haber en la andanada es localizar el número de fila y el número de asiento. La andanada también se divide por secciones que están pintadas en la pared superior y que se puede encontrar fácilmente a simple vista. Una vez localizada la sección hay que tener en cuenta que más o menos están divididas por los tramos de escalera y éstos llevan una barandilla roja bastante visible y los escalones están pintados de amarillo. Sólo queda recordar que debido a la mayor longitud de la cuerda de la plaza conforme se asciende hay más asientos respecto a las primeras filas.

Las peñas y el resto

En la plaza de toros de Pamplona la división entre sol y sombra tiene poco sentido, sería más justa la que existe entre peñas y el resto. Y es que el ambiente característico de las mismas genera una situación singular digna de vivir. Quien no haya visto una corrida de toros desde el sitio de las peñas no podrá decir que ha vivido las fiestas de Sanfermín completamente.

El que quiera formar parte de este ambiente o evitarlo debe saber que la zona de las peñas corresponde a la que se encuentra encima de los toriles y ocupa una parte del tendido 5, el tendido 6 y una parte del 7. También se extiende a la andanada en sus secciones 11, 12 y 13 y a la grada por las secciones 6 y 7. Tampoco es que se respeten estas divisiones estrictamente porque sería como ponerle puertas al campo pero de hecho éstas existen.

Incluso entre las propias peñas, para saber qué zonas deben ocupar, aunque no las respeten rigurosamente, existen unas líneas rojas que delimitan el sitio de cada peña. Estas indicaciones son sencillas con la plaza vacía pero en Sanfermín el buen ambiente general nos permitirá acabar encontrando la localidad sin problemas. De todas maneras, el anecdotario popular está lleno de buenas historias que empezaron al equivocarse al encontrar el sitio.


El Apartado

El Apartado en Pamplona es principalmente un acto social donde se dejan ver las personas más reconocidas que visitan Pamplona. El hecho de “apartar” las reses para los respectivos toreros queda desvirtuado por la masificación del evento. El problema del apartado es que es a la una de la tarde todos los días que hay corrida o novillada, o sea, del 6 al 14. Si te gusta la jarana nocturna es difícil que consigas estar despierto y presentable para esa hora. Pero por otro lado, si sientes curiosidad por los ambientes taurinos, quizá merezca la pena que hagas el esfuerzo.

Para ir al apartado, hay que tener entrada. El 5 de julio, de 10 a 13 horas, se pueden comprar entradas para todos los apartados en conjunto; y del 6 al 14, a la misma hora y también en las taquillas de la plaza, se pueden adquirir entradas para cada día (7,50 €). Al apartado se entra por la puerta del patio de caballos.

¿En qué consiste el apartado?

La cosa consiste primero en sortear los toros de la corrida de la tarde entre los matadores y luego separarlos (desde el encierro están estabulados juntos). Se hacen tres lotes (dos toros por matador), intentando equilibrar las cualidades y defectos de los animales. Se meten los lotes en el sombrero de un mayoral, y según se sacan se adjudican a los toreros por orden de antigüedad. A continuación se separan los toros en un chiquero individual, para que estén tranquilos hasta la corrida.

En el acto están presentes naturalmente los toreros, y además, un montón de gente “importante”: políticos, artistas, aficionados de renombre. Es un acto selecto y de tufillo aristocrático, que tiene su propia clientela, aunque luego van también todo tipo de curiosos sin pretensiones (tú, por ejemplo).

Un dato de interés gastronómico para el extranjero: en el bar del apartado, donde uno tradicionalmente se toma un fino (jerez), sirven también una delicia (u horror, hay opiniones) gastronómica de Sanfermín: criadillas, o sea, güevos de toro (de la corrida de la víspera, aseguran) cocinados al estilo local.

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© Maite H. Mateo 


¿Qué es una corrida de toros?

Por si acaso no te has enterado de nada y necesitas tener unas nociones básicas sobre qué es una corrida, deberías empezar por saber que es un espectáculo que consiste en lidiar toros bravos y peligrosos, ya sea a pie o a caballo, en un recinto cerrado, o sea, en una plaza de toros.

Una corrida de toros reglamentaria se divide en tres tercios o fases: Varas, Banderillas y Muerte. Además, hay dos suertes, la de Capote y Muleta. En Pamplona, tras el tercer toro, se merienda, introduciendo la suerte de la Merienda, que mientras dura, en el tendido se sol nadie presta atención ni a la lidia ni a nada.

Antes de empezar la corrida en sí, salen dos tipos a caballo disfrazados de alguacilillo con penacho y toda la pesca. Dan la vuelta al ruedo en direcciones opuestas. Al cruzarse toda la plaza prorrumpe en un ¡ay!: esta vez tampoco se la han dado; es una gracia sanferminera de toda la vida.

Luego salen a la plaza todos los que van a hacer algo sobre la arena, es el paseíllo: los toreros y sus cuadrillas: banderilleros (los que le pinchan al bicho unos palitos) y peones (los que ayudan al maestro a colocar al toro y están al loro para echarle -nunca mejor dicho- un capote), picadores (a caballo) y las mulillas con los mulilleros, encargados de sacar del ruedo al toro muerto. A continuación empieza la corrida propiamente dicha: tres toreros lidian seis toros, dos por barba, y salteándose: un torero el primero y el cuarto toros, otro el segundo y el quinto, y el otro el tercero y el sexto.

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Sombra y sol. © Maite H Mateo.  

Cada faena tiene tres partes o “tercios”:

En el primer tercio, una vez salido el toro del toril, los peones del maestro le colocan el toro y así puede observar las características del bicho. A continuación lo pican (al bicho, no al maestro): un tipo a caballo le clava al toro una “puya”, especie de garrocha con un hierro en la punta. El animal sangra abundantemente y así pierde fuerzas y fiereza. Según el toro sea más o menos guerrero se le pica una vez o más. Después el torero le da unos pases al toro con una capa fucsia y amarilla.

En el segundo tercio vienen las banderillas: unas varas adornadas de rizos de papel con un arpón o anzuelo en la punta. El banderillero del matador (rara vez el propio matador) se los clava por pares sin otra protección que su agilidad y habilidad. Se ponen tres pares.

En el tercer tercio el matador usa ya la muleta roja y amarilla sujeta con una espada de madera que a la hora de matar sustituirá por una de acero. El torero domina al animal con el engaño, y cuando lo juzga conveniente, coloca al toro y lo mata de una estocada en la cruz (en fin, ma o meno).

Una vez muerto el toro, la presidencia decide si otorga al torero los trofeos (vuelta al ruedo, una oreja, dos orejas, dos orejas y rabo). Eso si el torero ha estado bien; si no, se le abronca un poco y a esperar que el siguiente esté mejor.