Cuando crees que los cabestros de cola son de peluche… Y no  es así

Una de las insólitas imágenes del 7 de julio fue un amontonamiento que se produjo tras el paso del último toro y la llegada del primero de los mansos de cola. La gente estaba a lo suyo, celebrando, sin atender. Y entonces llegó meteoro y casi se lleva por delante a tres mozos, dos corredoras y un grupo de personas. Del salto para superar a los primeros tres corredores, José Espartosa tuvo que apartar la cámara para que no le golpeara la tonelada de cabestro y el susto fue tremendo. Algunos de los implicados resultados heridos por el golpe, pero levemente. Un buen consejo para próximos encierros: hasta el rabo todo es toro.