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QUÉ ES

¿Quién no sabe de qué va una corrida? Pues mucha gente, sobre todo entre el extranjerío anglosajón que esperamos que lea esta guía como un solo hombre. Así que vamos a dar una idea básica del asunto:

Antes de empezar la corrida en sí, salen dos tipos a caballo disfrazados de alguacilillo con penacho y toda la pesca. Dan la vuelta al ruedo en direcciones opuestas. Al cruzarse toda la plaza prorrumpe en un ¡ay!: esta vez tampoco se la han dado; es una gracia sanferminera de toda la vida.

Luego salen a la plaza todos los que van a hacer algo sobre la arena, es el paseíllo: los toreros y sus cuadrillas: banderilleros (los que le pinchan al bicho unos palitos) y peones (los que ayudan al maestro a colocar al toro y están al loro para echarle -nunca mejor dicho- un capote), picadores (a caballo) y las mulillas con los mulilleros, encargados de sacar del ruedo al toro muerto.
A continuación empieza la corrida propiamente dicha: tres toreros lidian seis toros, dos por barba, y salteándose: un torero el primero y el cuarto toros, otro el segundo y el quinto, y el otro el tercero y el sexto.

Cada faena tiene tres partes o "tercios".

En el primer tercio, una vez salido el toro del toril, los peones del maestro le colocan el toro y así puede observar las características del bicho. A continuación lo pican (al bicho, no al maestro): un tipo a caballo le clava al toro una "puya", especie de garrocha con un hierro en la punta. El animal sangra abundantemente y así pierde fuerzas y fiereza. Según el toro sea más o menos guerrero se le pica una vez o más. Después el torero le da unos pases al toro con una capa fucsia y
amarilla.

En el segundo tercio vienen las banderillas: unas varas adornadas de rizos de papel con un arpón o anzuelo en la punta. El banderillero del matador (rara vez el propio matador) se los clava por pares sin otra protección que su agilidad y habilidad. Se ponen tres pares.

 

 

En el tercer tercio el matador usa ya la muleta roja y amarilla sujeta con una espada de madera que a la hora de matar sustituirá por una de acero. El torero domina al animal con el engaño, y cuando lo juzga conveniente, coloca al toro y lo mata de una estocada en la cruz (en fin, ma o meno).

 

 

Una vez muerto el toro, la presidencia decide si otorga al torero los trofeos (vuelta al ruedo, una oreja, dos orejas, dos orejas y rabo). Eso si el torero ha estado bien, si no se le abronca un poco y a esperar que el siguiente esté mejor.

 


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