En 1931 Hemingway acude a Sanfermin con su mujer Pauline y su hijo. Fernando Hualde acredita esta circunstancia aportando una fotografía única de la corrida que confirma este aspecto. Este año de nuevo sacó material para Muerte en la tarde. Manolo Bienvenida, tras dos actuaciones horribles, cerró feria empujado por la responsabilidad y cuajó un faetón terrible.
E.H. trabajó especialmente en adquirir vocabulario taurino suficiente para el borrador de su nueva obra. Quizás por eso su paso por Pamplona fuera más discreto. Acentuó su amistad con Juanito Quintana con largas charlas sobre el ambiente que generó la II República a la que ambos miraban con simpatía. El cambio político, el trabajo y la desaparición del Hotel Quintana, entre otras razones, nos privaron de Hemingway durante los 21 años siguientes.