Hemingway corrió por primera vez el encierro el 7 de julio de 1924 acompañado de Donald Ogden Stewart y, según el mismo autor, sin una presencia directa frente a los toros. A través de "Historia de los Sanfermines" de José María Iribarren y de testimonios de personas que conocieron a Hemingway, hemos sabido que no exponía en el encierro. Sin embargo, en el boca a boca callejero existe la creencia de que no corrió nunca el encierro y de que además tenía bastante miedo. Como vemos en la fotografía que ilustra la página y que descansa en la Biblioteca Jhon. F. Kennedy de Boston, por lo menos en las vaquillas mucho miedo no parece tener.
Esta instantánea es de julio de 1927 pero podía servirnos para ilustrar un momento que dio la vuelta al mundo y que ocurrió tres años antes, el 8 de julio de 1924. Una de las vaquillas volteó a Donal Ogden, Ernest Hemingway agarró a la vaquilla para ayudarle y entonces lo volteó a él. Según Fernando Hualde, en el parte médico de la plaza no hay lesiones registradas ese día y en la prensa local tampoco. A pesar de ello en Toronto se publicó que a Donald Ogden le había roto el toro dos costillas y que a Hemingway le habían multado por gamberro.
Además, E. Hemingway envió a United Press la noticia de que habían sido corneados él y por un toro y esta agencia de noticias difundió la noticia internacionalmente. La repercusión fue notable y la verdad escasa.
Ese mismo año, el 13 de julio, Hemingway fue testigo del primer fallecido del encierro, el sangüesino Esteban Domeño. Este acontecimiento le marcó y le planteó la dualidad entre fiesta y tragedia que luego trasladó a su novela Fiesta.
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