MARCHA
A VÍSPERAS
El Riau-riau parasitaba un acto oficial que ese sí
que salía en el programa, y que es precisamente
el que se trataba de fastidiar: la marcha de la corporación
municipal con clarineros, timbaleros y maceros y en
traje de gala desde el Ayuntamiento hasta la iglesia
de San Lorenzo (unos quinientos metros, por las calles
San Saturnino y San Lorenzo), a asistir a las solemnes
vísperas cantadas . Acompañaban a la
corporación la comparsa de gigantes, y la Pamplonesa
(banda municipal), que interpretaba para la ocasión
el Vals de Astráin.

|