HISTORIA
DEL RIAU-RIAU
El acto ha sido siempre contestatario y desde el principio
ha tenido un carácter de enfrentamiento con
el Ayuntamiento. Sin embargo contestatario no quiere
decir progresista: en concretofue un carlista acérrimo,
Ignacio Baleztena quien organizó e inauguró
en 1914 la costumbre de entorpecer la marcha a vísperas,
para tocar las narices a un ayuntamiento no carlista.La cosa cuajó y se hizo ya sistemáticamente
fuera cual fuera el signo político del Ayuntamiento.Hasta tal punto que el Riau-riau tuvo varias prohibiciones:
en 1927 el alcalde Demetrio Martínez de Azagra
intentó acabar con él por ser una "manifestación
de incultura" y un "acto inconveniente".
Fue en vano. Años más tarde se repitió
la prohibición, con el mismo poco resultado.
Entre 1932 y 1936, con la laicización traída
por la república, el Ayuntamiento ya no acudía
a vísperas y por tanto no había riau-riau.
Desde 1965, la duración del acto se disparó.
De hecho toda la gracia del juego consistía
enhacerlo cada vez más largo para poner a
prueba la paciencia de la Corporación. En 1972
se suspendió por primera vez, ya que a los
45 minutos los ediles solo habían avanzado
unos metros. En 1980 la corporación tardó
5 horas y 25 minutos en recorrer un trayecto que puede
cubrirse descansadamente en cinco minutos. Desde entonces
se suspendió prácticamente todos los
años y definitivamente en 1990.

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