ATUENDO
¿Qué vamos a decir del atuendo de Sanfermin,
si lo conoce todo el mundo? Camisa y pantalón
blancos, faja y pañuelo rojo. La costumbre
de vestirse así, por lo visto, es reciente:
de la segunda mitad del siglo o así, pero ha
cuajado. De todas formas, aunque mucha gente lo lleva,
el traje este no es general del todo (ni siquiera
todos los de casa van de blanco), y desde luego no
es obligatorio. Va en gustos. Si eres de fuera y te
planteas si vestirte o no de romano, ten en cuenta
que tiene pegas y ventajas.
En todo caso te conviene saber ciertos detalles:
- El calzao es libre: no lo marca
el reglamento. Lo más típico (también
bastante reciente) son las alpargatas blancas con
cintas rojas, pero no las lleva casi nadie. Son muy
bonitas pero poco prácticas: el piso en Sanfermin
suele estar barrosillo en todas partes y el esparto
no tarda en empapar ("no hay cosa que más
joda que alpargatas cuando llueve..."). Además
no son cómodas: a los que tienen los pinreles
delicaos les salen ampollas, y para la cosa de los
pisotones y los cristales es como ir descalzo.
Lo ideal es la deportiva. Ten en cuenta que el calzado
es lo que más sufre de todo el atuendo. Más
vale que no sea muy nuevo ni muy caro, porque se queda
hecho una mierda.
- La faja está en recesión,
porque resulta bastante incómoda. Para que
no se te suelte hay que saberse un nudo mágico
que solo se puede aprender de niño, en oscuras
ceremonias de iniciación en la calle Jarauta.
A los que no pasamos por ahí siempre se nos
va cayendo.
- La boina roja con voladizo de medio
metro tipo sombrero mariachi NO ES TIPICA DE SANFERMIN,
contra lo que cree mucha gente. No la lleva nadie.
Somos bastante horteras, pero no tanto.
- Los lugareños se suelen
remangar los bajos de los pantalones,
con dos objetos:
Acentuar las pintas de garrulo desatao, que se cotizan
mucho en Sanfermin y salvar los bajos del pantalón
del ya mencionado barrillo, porque luego resulta casi
imposible de limpiar; es un tinte que ni la anilina.
- Además del atuendo básico,
hay también complementos.
Por ejemplo el blusón: una especie de zamarra
de tela muy práctica y útil contra la
mierda circulante y contra los fríos del amanecer
y para sonarse los mocos y para secarse el sudor frío
si vas a correr el encierro. Las peñas llevan
cada una un blusón distinto. Los que no son
de una peña lo suelen llevar negro, que es
muy sufrido.
- Luego están todas las chorradas
que se pueden llevar encima. Vale todo: camisas floreadas,
batas de guatiné, impermeables, sombreros mexicanos,
cascos de vikingo, trenzas de walkiria, pelucas de
marqués... etc. El mayor despliegue de chorradas
se ve en la corrida de sol, y después por la
calle Jarauta a altas horas.
Estos accesorios, aparte de los que cada cual se trae
de casa, se venden por la calle en todas partes. Sanfermin
es el reino del mercachifle estatal, y también
de otros, especialmente los sufridos negros que recorren
las calles toda la noche vendiendo todo tipo de chorradas,
sobre todo bisutería fina del mejor plástico,
una verdadera monada. Se suele regatear, pero no hay
que pasarse. Y sobre todo, por muy de juerga que estemos,
tratarlos con el respeto que se merecen.
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