LAS
MULILLAS
El desfile de mulillas y caballeros es
un acto que no es un acto. Consiste simplemente
en seguir el recorrido diario de las mulas
y caballeros que tomarán parte
en la corrida. Se juntan a las cinco y
media de la tarde en la Plaza del Ayuntamiento
y desde allí, acompañados
por la Pamplonesa, van, por la plaza del
castillo y con muchas paradas, a la Plaza
de Toros.
Los
caballeros (no son los picadores, sino
los que abren la corrida) van vestidos
de negro, con capa y sombrero empenachado,
es decir en traje de alguacilillo del
siglo XVII. Abren la marcha. Detrás
vienen los dos grupos de tres mulillas
con jaeces de colores, banderolas y cascabeles,
conducidas por catorce mulilleros. Estas
mulas son las encargadas de retirar cada
toro de la plaza una vez muerto.
Alrededor
de la comitiva se agrupa mucha gente que
sigue su recorrido y se toma unas copas
en las paradas. Son paradas casi obligatorias
las del Café Iruña (Plaza
del Castillo) o el bar Monasterio (Espoz
y Mina 11).
El espectáculo viene bien para
empezar a despertarse antes de la corrida.
