1. El encierro comienza al final de la cuesta de
Santo Domingo. Este primer tramo, de unos 280 metros
hasta
la plaza del ayuntamiento, se considera tradicionalmente
el más peligroso del encierro, porque es donde
más rápido corren los toros, recién
salidos, y se te acercan enseguida. En concreto la
parte más peligrosa es el último tramo
de la calle antes de la plaza del ayuntamiento, donde
no hay ningún tipo de refugio para retirarse.
Es conveniente saberlo para calcular donde ponerse
para empezar a correr.
En la parte baja del tramo hay una hornacina con una
imagen de San Fermín a la que los corredores
le cantan varias veces una especie de plegaria minutos
antes de comenzar el encierro.
2. La carrera se ensancha en el Ayuntamiento y Mercaderes, tramo de unos cien
metros. Los toros empiezan a ir más lentos. El recorrido es curvo por
lo que los toros se suelen pegar a la derecha del vallado e incluso barren la
acera de la calle mercaderes. En este tramo hay gran cantidad de oportunidades
de buscar refugio en el vallado, que es el más largo del recorrido.
3. Al final de Mercaderes, el recorrido hace un ángulo recto para enfilar
Estafeta. Aquí hay que saber dos cosas: es muy peligroso, si estás
corriendo aquí, coger la curva por el lado externo, es decir por la izquierda;
los toros, llevados por la inercia, dan la curva por fuera y a menudo se estrellan
contra el vallado y la pared, y se caen. En el encontronazo de vez en cuando
pillan a algún despistado. HAY QUE CALCULAR PARA DAR LA CURVA POR DENTRO
(DERECHA) . En esta curva el adoquinado está picado a propósito
para que los toros tengan mejor agarre.
4. Estafeta: los toros
empiezan a estar cansados y van más lentos.
Sin embargo el peligro aumenta por otro lado ya que
en este tramo muchas veces algún toro va suelto,
por haberse caído en la curva de Mercaderes. Es importante tener en cuenta que aguantar corriendo toda la calle estafeta es bastante difícil por no decir imposible. En algún momento el toro te rebasará y hay que echarse a un lado. Esta maniobra es importante hacerla con limpieza e intentando no perjudicar al resto de corredores. De la misma manera es importante realizar correctamente la maniobra de acercarse a las astas del toro. Hay que tener en cuenta de en esas circunstancias cualquier empujón puede poner en serios aprietos a otra persona.
Por lo tanto, en la calle Estafeta habrá que tener en cuenta estos aspecgtos y resaltar que es posible que pese a que haya pasado la manada, es posible que queden toros sueltos y habrá que estar atento para evitarlos.
5. Tramo de Telefónica. 90 metros. Los toros
van muy lentos, pero muchas veces sueltos. El peligro
aumenta también por la presencia de corredores
inexpertos y por los cambios de ritmo de los morlacos. Este tramo gira a la izquierda progresivamente hasta enfilar cuesta abajo el callejón. Allí los toros se aceleran pero generalmente no le da tiempo a las personas que intentan guiar al toro hacerlo con la misma rapidez. Esto provoca situaciones de mucho peligro y por ello las estadísticas con incidentes se elevan especialemente aquí.
Es tradicional la imagen de llevar al toro a punta de periódico y muchos consideran que ayudan al desarrollo del encierro con esta labor. Y es así si se realiza con experiencia y bajo las indicaciones de los pastores. Sin coordinación entre ambas partes los acelerones pudeen desembocar en situaciones complicadas para todos.
6. Callejón. Su principal peligro es la formación
de montones. El ancho se reduce a tres metros y allí tiene que pasar todo el flujo de participantes y la manada. A los toros no les suele costar mucho abrise camino pero a los corredores, especialmente al cambiar el desnivel del suelo en el propio callejón, les cuesta mantener el equilibrio y la velocidad. Es posible escapar a través de varios huecos que quedan a la altura del suelo en el mismo callejón y que permiten que un corredor que está en el suelo pueda deslizarse. Es más relevante que en otros tramos el no levantarse, más que por los toros, por el resto de participantes. Además, se da la circunstancia que es aconsejable no entrar en la plaza detrás de la manada, ya que es frecuente que el toro se de la vuelta y se queden corredores entre el toro y la puerta, que se cierra tras el paso de último toro para aumentar la seguridad.
7. Una vez en la plaza, el peligro es mínimo
si se sigue la norma de abrirse en abanico nada más
entrar y refugiarse en la barrera, para dejar actuar
a los dobladores. Si se
corre hacia el centro, se queda uno sin proteccion
ante los toros.