Muchas
ciudades tienen gigantes, pero los de
Pamplona son los mejores, y no es por
chauvinismo, qué va. Son ocho personajes
descomunales (cuatro parejas de rey y
reina), de cuatro metros de alto,
que
representan "las cuatro partes del
mundo": Europa, Africa, Asia y América.
(Al parecer desconocían la existencia
de Oceanía).
Los actuales no son muy antiguos (1860),
pero continúan una tradición muy anterior. Llevan
también una corte de cinco cabezudos:
el alcalde, el concejal, la abuela y la
pareja de japoneses. Y además seis
kilikis: Barbas, Patata, Verrugón,
Coletas, Caravinagre y Napoleón,
que son una especie de compañía
antidisturbios para niños y se
dedican a aporrearlos con unos vergajos
de pega. Si por casualidad algún
kiliki rompe las gafas de vuestro crío,
que sepáis que existe un seguro
que cubre este tipo de accidentes. Sólo
hay que hablar con el responsable de la
comparsa y presentar una reclamación
en el ayuntamiento. Por lo visto es bastante
habitual.
Los
kilikis han acojonao, nos han acojonao,
a muchas generaciones de niños
de Pamplona. Para
completar el cortejo, hay seis zaldikos,
mitad hombres mitad caballos, que también se dedican a vapulear menores.
QUÉ
HACEN
Toda esta comitiva, "la Comparsa", te
la vas a encontrar a distintas horas del día
por la calle, rodeada de cientos de críos,
padres, abuelos y gente, en general, bailando al
son de las gaitas. Los gigantes fundamentalmente
bailan: valses, polkas, jotas, desde sus cuatro
metros de altura: es digno de verse.
La comparsa sale diariamente a hacer un recorrido
que se anuncia en los periódicos locales
o en el programa oficial, y además participa
en todos los actos importantes de la fiesta: la
procesión, el chupinazo y el riau-riau.
LOS
GIGANTES Y LOS NIÑOS
Los gigantes
son cosa de críos, dicen; pero
ya, ya, de críos. Críos
somos todos, por muy bien enterrado que
tengamos al nuestro. Todo pamplonés
tiene su foto de crío, generalmente
a todo llorar de miedo, con un gigante
o un kiliki. No hay mejor lugar que la
comparsa de gigantes para recuperar esa
inocencia que seguramente tienes ya apolillada.
LA
DESPEDIDA DE LOS GIGANTES
Te recomendamos
sobre todo no perderte la despedida de
los gigantes en la estación de
autobuses el día 14 de 2 a 2,30
de la tarde. Miles de críos se
juntan en la estación a despedirlos
para un año (los gigantes no salen
el resto del año, salvo algún
viaje al extranjero o alguna cita realmente
importante).