
Todavía con el recuerdo y el dolor por la muerte de Daniel Jimeno en 2009, Sanfermin volvió a la calma, a los encierros rápidos (ver resumen) y relativamente tranquilos y a la certidumbre de que todos los corredores de 2010 podrán repetir el año que viene porque ninguno se dejó la vida en el recorrido. Sólo Jandilla, la ganadería fatal que se reserva para el día 14, se salió del guión y provocó el pánico en su carrera.
Al margen de los encierros, los de 2010 fueron los Sanfermines del calor, del fútbol y de la protesta de las peñas, pero también del guiri Chiyoshi Sugawara, de las cornadas feas a algunos toreros, del homenaje al Oktoberfest en el II Jai Day, del descenso en las incidencias, del balance positivo institucional y, quizá, por encima de todo, del 150 aniversario de la Comparsa.