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  • © Guillermo Navarro

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  • © José Luis Saenz Ricarte

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Historia del Txupinazo

De la guía Sanfermines, 204 horas de fiesta

El Cohete es un festejo relativamente joven dentro de la centenaria historia de los Sanfermines. Desde 1591, año en que se trasladan las fiestas de Sanfermin al mes de julio, hasta 1901, el primer hito festivo era la marcha de las autoridades municipales, con acompañamiento de maceros, gigantes, músicos, danzantes y público en general, hasta la parroquia de San Lorenzo, para participar en la función religiosa de las Vísperas del Santo. Con el presente siglo se adopta el hábito de lanzar varios cohetes a mediodía del 6 de julio desde la plaza del Castillo.

Años 30

Este sencillo episodio va atrayendo, poco a poco, la atención de los lugareños. Ya en los años treinta, algún castizo solicita al empleado de la pirotécnica que le permita prender el primer cohete. Así lo hizo en 1939 el pamplonés Joaquín llundáin, quien repitió al año siguiente, siendo primer Teniente de Alcalde. En 1941, Ilundáin planteó al Ayuntamiento, presidido por José Garrán Mosso, que se trasladase el lanzamiento del primer cohete al balcón de la Casa Consistorial, instituyendo de esta manera una costumbre que pronto se convirtió en una de las imágenes más universales de la fiesta, junto con los encierros de toros. El Cohete no se suspendió ni en 1952, cuando, debido a las obras de construcción de la actual Casa Consistorial, se disparó desde el balcón del Ayuntamiento provisional, instalado en las Escuelas de Música y Artes y Oficios de la entonces plaza de la República Argentina, hoy llamada del Vínculo.

El cometido de prender la mecha del Cohete -un orgullo para cualquier pamplonés- correspondía a personas vinculadas al Ayuntamiento, pero ya en 1964 se hizo una excepción con el entonces ministro de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne y más tarde personalidades del deporte, sobre todo, han gozado de ese "privilegio".

Años 80

La designación de la persona encargada de disparar el Txupinazo es potestad del Alcalde. En 1979, con la primera corporación democrática, el alcalde Julián Balduz Calvo estableció el criterio de ceder cada año el Cohete a un grupo político municipal por orden de mayor a menor representación. reanudándose el ciclo cada cuatro años con el cambio de mandato. Esta costumbre se ha perpetuado hasta la fecha. Como nota anecdótica, en 1991 el alcalde Alfredo Jaime Irujo encendió la mecha junto con José María Pérez Salazar, copartícipe con Joaquín Ilundáin (ya fallecido) en la iniciativa de trasladar el Cohete a la plaza Consistorial, al cumplirse el cincuenta aniversario de la efemérides.

El primer lanzador

La verdad es que parece no estar muy claro quién fue el primero que tiró el cohete. Nuestro amigo Javier Alonso nos ha contado que él recuerda perfectamente, al igual que otros amigo suyos, cómo un conocido republicano y gran pamplonés llamado Etxepare fue el encargado de encender la llama desde 1931, fecha en la que se proclamó la República, hasta el año 1936 inclusive. El fue testigo de ese primer txupinazo y recuerda que iba vestido "a la moda de la época con su pajarita y su sombrero de paja". Parece ser que por aquel entonces no era un acto muy concurrido. Después, tal y como aparece en la reseña del libro de nuestros amigos Larrión y Pimoulier, fueron Ilundáin y Pérez Salazar quienes tomaron el testigo.

© Larrión y Pimoulier Editores