Para esto es imprescindible ser el invitado de algún lugareño, alquilar uno en nuestro Tablón de anuncios. También puedes ir a respirar el ambiente en alguna de las calles que llevan a la plaza del Ayuntamiento, acercándote hasta que la cosa se empiece a poner cruda. O puedes verlo como la mayoría de la población, por la tele en un bar. Se transmite en directo.
Participar desde dentro
Si quieres participar tendrás que entrar en la plaza a empujón limpio por lo menos una hora antes. Vivir el txupinazo entre la multitud es una experiencia bastante fuerte: el apiñamiento es terrible y no se puede mover ni un dedo. Hace un calor infernal, haga el tiempo que haga: de la masa sube un vaporcillo mezclado de sudor, champán y líquidos varios que te caen de todas partes (hay quienes hacen, incluso, unas mezclas realmente asquerosas: ketchup, cola cao, mostaza, harina, espuma de afeitar, etc.). De los balcones tiran baldes de agua a la gente para aliviar la asfixia. Los empujones se transmiten por la multitud como una ola. En alguna de estas, grandes trozos de revoltijo humano se van al suelo, y hay un revuelo general para no pisotearlos. Una pasada. Después de estar en la plaza, la gente parece que sale de una lavadora vieja.
Todos los años los servicios médicos atienden a muchos contusionados, desmayados y asfixiados, pero habitualmente no hay heridos de consideración.
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