Sin embargo, en 2002, con once años de "mono" de Riau-Riau, fue muy apoyada y seguida la convocatoria de varias asociaciones de jubilados de la ciudad.
En 2003 se repitió la historia, y aunque fuera de programa ha recibido apoyo popular suficiente como para llegar hasta el día de hoy. En 2004 se unió de nuevo al Riau-Riau la banda municipal de música La Pamplonesa con lo que respecto al concepto original vuelve a estar todo el mundo, menos los políticos, por lo que el carácter de protesta que tenían los empujones y las paradas de la marcha ya no tienen sentido y no se producen. Se mantienen fiel a la cita la alegría, la fiesta y, a veces, el calor, que como siempre en San Fermín es mitigado con buenas cantidades de alcohol.