No se sabe exactamente cuándo nace el riau riau ya que, realmente, la gente acompaña a la corporación en su paseo desde la casa consistorial a la iglesia de San Lorenzo de camino a las Vísperas de la fiesta del 7 de julio. Sabemos que en 1914, Ignacio Baleztena se organizó para entorpecer la marcha a vísperas y así tocar las narices a un ayuntamiento que no era de sus ideas. La cosa cuajó y se hizo ya sistemáticamente fuera cual fuera el signo político del Ayuntamiento. Hasta tal punto que el Riau-riau tuvo varias prohibiciones: en 1927 el alcalde Demetrio Martínez de Azagra intentó acabar con él por ser una "manifestación de incultura" y un "acto inconveniente". Fue en vano. Años más tarde se repitió la prohibición, con el mismo poco resultado.
Entre 1932 y 1936, con la laicización traída por la república, el Ayuntamiento ya no acudía a vísperas y por tanto no había riau-riau. Desde 1965, la duración del acto se disparó. De hecho toda la gracia del juego consistía enhacerlo cada vez más largo para poner a prueba la paciencia de la Corporación. En 1972 se suspendió por primera vez, ya que a los 45 minutos los ediles solo habían avanzado unos metros. En 1980 la corporación tardó 5 horas y 25 minutos en recorrer un trayecto que puede cubrirse descansadamente en cinco minutos. Desde entonces se suspendió prácticamente todos los años y definitivamente en 1991.
Al Riau-riau se le conoce también como Vals de Astráin ya que la música que se interpreta es un vals y el autor es Miguel Astráin. La partitura está guardada en el Ayuntamiento desde 1907 pero existen datos de que desde 1883 la banda de la Casa Misericordia acompañaba a la corporación con esta melodia. Astráin era el director de esa banda.
A pesar de que generalmente se taraea a ritmo, el vals de Astráin tiene letra. La autora es María Luisa Ugalde y dice así: "A las 4, el 6 de julio / Pamplona gozando va / pasando calles y plazas / las Vísperas a cantar / al glorioso San Fermín / patrón de esta capital / que los pamplonicas aman / con cariño sin igual. / Delante van / chiquillos mil / con miedo atroz dicen: ¡Aquí! / un cabezón viene detrás / dando vergazos y haciendo chillar. / (¡¡Riau-Riau!!)
Después vienen los muchachos / en un montón fraternal / empujando a los gigantes / con alegría sin par / porque llegaron las fiestas / de esta gloriosa ciudad / que son en el mundo entero / una cosa singular. (¡¡Riau-Riau!!)
Los mozos de blusa / que son los que dan animación / con los pollos-pera / van todos unidos en montón. / Los de la Pamplonesa / detrás vienen tocando / van a honrar a San Fermín. / Toda la ciudad / con movimiento contemplando está / la gran caravana / que alegre hasta San Lorenzo va. / Los del Ayuntamiento / con mazas y timbales / van a honrar a su patrón."
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