Quizá este fue el primer gran año de Kukuxumusu, el año en el que internamente la marca se empezó a tomar las cosas un poco mas "en serio" y en cuyas fiestas salió al mercado con una amplia oferta de producto.
La camiseta estrella fue "Castiella", que representaba el encierro al revés. Esa visión y esa filosofía de dar una vuelta de tuerca a las cosas fueron las que empezaron a hacer de Kukuxumusu una marca diferente. La camiseta homenajeaba a los extranjeros y a la Papelería Castiella, donde Mikel Urmeneta solía ver (y beber) el Txupinazo. La versión circular de la camiseta del encierro del año anterior fue también un bombazo.