La gran sorpresa de Kukuxumusu fue hacer un pañuelo de Sanfermin bastante novedoso. Sobre fondo rojo, sorprendió que estaba estampado por completo con dibujos blancos, rompiendo así con el concepto tradicional de pañuelo completamente rojo. La idea cuajó y hoy es uno de los iconos sanfermineros de La Fábrica de Dibujos. Hasta el mismísimo Spike Lee lo lució unos días mientras filmaba un spot para Samsonite durante el encierro. Así como en el primer año Kukuxumusu se comió unas cuantas camisetas sangrientas, en esta ocasión se quedó sin pañuelos.
Habían pasado tres años y Kukuxumusu ya estaba vendiendo camisetas en sitios tan diferentes como Toledo, Donostia o Granada con mucho éxito. La plaga de la pulga estaba en camino.