En 1956 visitó esporádicamente Pamplona y no hay referencias de que lo hiciera en esos sanfermines. Quizás no resultara tan sencillo moverse como hasta entonces ya que ya había ganado un Pulitzer u un Nobel y la notoriedad de Fiesta era significativa. De todas maneras hay una anécdota ocurrida en Madrid que complicó sus planes. Y es que cuando llegó a Madrid, en el hotel Ritz, cuando se registró unos empleados recordaron que existía una caja a su nombre consignada en una de sus primeras visitas treinta años antes. Hemingway encontró innumerables anotaciones manuscritas de épocas anteriores, con especial referencia a París. Cuentan que tardó 15 días en procesar todos los datos y que aquello trastocó sus planes para acudir a Pamplona. De esas notas surgió la obra "París era una fiesta".
Hemingway estuvo en Pamplona en septiembre cuando vino a recoger a Juanito Quintana aunque su destino final era Logroño. Se sabe que el 21 de septiembre asistió a una corrida de la feria de San Mateo en Logroño. Toreaba su amigo Ordoñez, Litri y César Girón y le acompañaron Mary Welsh, su cuarta esposa, el citado Juanito Quintana y el piloto de la RAF mister Rupert Belleville, que había prometido hacerse torero. Se sabe que almorzó en Las Pocholas y visitó los calados del siglo XVI de "Conde de los Andes" en Ollauri -La Rioja-, que actualmente son Bodegas Paternina. Después pasó por Málaga. Ver más fotos.
Suscríbete al boletín de noticias