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  • © Jim Hollander

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  • © Javier Sesma

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Peligro en el encierro

evolucion histórica

En la evolución histórica de los encierros un rasgo evidente es que son cada vez más peligrosos: el número de heridos, muertos y de incidentes graves como los montones, aumenta. También, hasta la llegada del doble vallado, podía entrañar cierto peligro para los espectadores, pues no era raro que algún toro se escapase del vallado.

Hasta 1910 no se tiene constancia de ninguna muerte. Ese año un joven de Falces resultó herido en un montón y falleció varios meses después. Desde entonces catorce corredores más se han dejado la vida sobre los adoquines.

Los encierros más luctuosos fueron el del 10 de julio 1947, cuando "Semillero" mató a dos personas en el mismo encierro; y el del 13 de julio de 1980, cuando de nuevo un toro hizo dos víctimas mortales. La primera de ellas fue terriblemente dramática, ya que "Antioquío" ensartó a su víctima y la arrastró en las astas desde el ayuntamiento hasta la entrada de Mercaderes. Ya en el ruedo mató a su segunda víctima de una cornada en el vientre.

Parece claro que los accidentes mortales han comenzado con la transformación del encierro en espectáculo y rito popular cada vez más masificado.

Los heridos también cuentan

La misma evolución macabra se está dando en el número de heridos, que crece vertiginosamente estos últimos años. Los contusionados se cuentan por centenares, y los heridos por asta son cada vez más frecuentes. Se diría también que las cogidas son más espectaculares: espectacular fue desde luego la del estadounidense Stephen Towsend, que en 1984 luchó desesperadamente por su vida agarrado a la cornamenta del Osborne que lo empitonaba y espectacular también la del joven sueco Torly Urban, en 1991, que cuando estaba encaramado como podía al vallado, fue corneado por "Entrometido" en un muslo y estuvo colgando más de diez segundos del asta mientras el toro se debatía para liberarse de la incómoda carga, desgarrando músculos y venas.

En ambos casos sólo la celeridad de la evacuación les salvó la vida.