Esta ganadería lleva 11 corneados en sus encierros y su coeficiente de peligrosidad no es muy alto (0,37 cornadas por encierro). Sin embargo, el año pasado el encierro duró cinco minutos y hubo cinco heridos por asta de toro y seis traslados más a los hospitales.
El protagonista principal de esta tragedia fue "Ermitaño" que se quedó suelto tras empitonar en mercaderes a un corredor en la boca. Todavía nos queda en la retina la escalofriante cogida en el callejón a un mozo propinándole numerosas cornadas.
Puede leer un análisis taurino de los toros separados por Miura en el blog de Patxi Arrizabalaga: Toros y Sanfermines.