Se fue Sistiaga (tambien Antxoa con mi Novia), y llegaron los goles, despues de que Padilla toreara con Levi’s una corrida sin Peñas.
Europa trajo a Arzak a cantar versos en clave de Squire y Bazar, mientras extrañas parientes se ponian los pelos de punta y clavaban dagas con forma de copa.
De Washington llegaron peligrosos muslos, y luego un aburrido Encierro que se saldo con un beso a la Tia Pauli entre patxaka y milagrosos churros cum laude.
Barcina esperaba en La Alpargata del brazo de un embajador de Obama, mientras el pueblo americano desayunaba lomo embuchao a sus espaldas.
Chorros de Agua mientras Fernando corria raro.
Los periodicos me sacan en las esquelas sin darme tiempo a morir.
Nunca vivi tantas noches en un dia (como este).
Sanfermin avanza y te come los talones; que es lo unico que te queda.
Canta un pajaro.
Lo odio.