EL ESTRUENDO DE IRUÑA
El estruendo es otro acto al margen del programa.
Ni siquiera tiene día fijo: suele ser
entre semana, una vez pasado el primer estallido
de la fiesta, cuando hay más desahogo
en las noches de Pamplona.

La cosa es nueva, desde luego, pero lleva ya
un carro de años: por lo menos hace treinta
años que unos cuantos sanfermineros empezaron
esto de juntarse una noche con todos los cacharros
de meter ruido que tuvieran y romperle los oídos
a la ciudad.
La participación es libre: te coges lo
que sea que meta ruido (bombo, tambor, etc.)
y te presentas en la trasera del Ayuntamiento
antes de las doce de la noche. A las doce menos
un minuto tocan el Agur Jaunak, y ahí
que te salen a todo atronar por las calles de
esta gloriosa ciudad. Acaban tres o cuatro horas
más tarde en el pocico de San Cernin,
medio sordos y bien mamados (por las frecuentes
paradas).