14 de julio. Miura

Tres años sin cornadas de Miura en Sanfermin. No te fíes.

Foto: Maite H. Mateo

De nuevo los Miura cerrarán los encierros de Sanfermin. Es bueno que tengas en cuenta si vas a correr que la calle Mercaderes es el tramo donde más corneados ha dejado Miura (5 en 36 encierros) y el tramo del Ayuntamiento donde menos (1 en 36 encierros). Esta ganadería en 36 participaciones ha dejado 16 corneados y es la quinta que más cornadas ha dejado en las calles de Pamplona. Hay que tener en cuenta que los toros de Miura son de los que más veces han recorrido las calles de Pamplona y que su peligrosidad se disuelve entre el número de participaciones.

Los datos nos dicen que con 36 participaciones y 16 corneados hay una media de cornadas de 0,44 por encierro. Sin embargo, si tenemos en cuenta las cornadas de Miura de los últimos 10 años, 10 de esas cornadas se han producido en este tiempo. Y es que hay que advertir que el comportamiento de estos toros en los últimos años es más peligroso que el de años anteriores a 2008. Recordamos especialmente el encierro del 12 de julio de 2009 en el que titulamos “Agonía en el Callejón“. Para ser realistas también tenemos que contar que los últimos tres años de Miura se han saldado sin heridos por asta de toro y que son 26 encierros de la época moderna de los encierros sin incidentes de este tipo. También podemos recordar el encierro de 2014, que para despedir Sanfermin vivimos unos momentos estremecedores en la curva de Mercaderes.

Otra cosa con los toros de Miura es que debido a su volumen y su fuerza es la gran cantidad de heridos que dejan detrás de cada carrera. En 36 carreras Miura ha dejado 171 heridos por trumatismo, a unos cinco por carrera. En este aspecto, Miura es la ganadería que más heridos por traumatismo ha dejado.

© Javier Campos. Sanfermin 2014
© Javier Campos. Sanfermin 2014

El tamaño no importa

Efectivamente los toros de Miura demuestran en los últimos años en el encierro de Pamplona que el tamaño no importa para que las carreras sean más rápidas. Su nobleza, su fuerza y su genética para correr hermanados han permitido que las carreras ahora sean poderosas y uniformes y dejen el reloj en cifras impensables para estos toros hace unos años.

Los encierros de la última década sin cornadas rondan los 2 minutos y 20 segundos, un minuto por debajo de las cifras de estos mismos toros hace veinte años. El más rápido de los toros de Zahariche en pamplona completó la carrera del 14 de julio de 2015 en dos minutos y cinco segundos a una velocidad media de 25,20 km/h. El toro del Miura más lento que ha pasado por Pamplona completó el encierro en cinco minutos y treinta y dos segundos, completando el recorrido del encierro a una velocidad media de 9,49 km/h.