El País Digital
Miércoles
13 julio
1997 - Nº 436

Índice Buscador

Canal Plus

Anuario EL PAÍS


Concurso fotografía

CULTURA
Cabecera

Portada

Intern

España

Opinión

Sociedad

Cultura

Gente

Deportes

Economía

FERIA DE SAN FERMÍN

'Miuras' de puerta grande

Miura / Fundi, Bote, García


Cinco toros de Eduardo Miura, bien presentados aunque varios sospechosos de afeitado; 5º y 6º bravos; dieron juego. 3º de Manuel Ángel Millares, con trapío, inválido, pastueño. Fundi: estocada (petición y vuelta); estocada trasera y rueda de peones (oreja). José Luis Bote: dos pinchazos y bajonazo descarado (silencio); tres pinchazos y bajonazo infamante (silencio). Juan Carlos García: estocada ladeada que asoma (oreja); estocada y rueda de peones (oreja); salió por la puerta grande. Un minuto de silencio en memoria de Miguel Ángel Blanco. Plaza de Pamplona, 13 de julio. 7ª corrida de San Fermín. Lleno.



Fundi lancea de capa al miura
que abrió plaza (L. Azanza).

JOAQUÍN VIDAL , Pamplona
Hubo miuras de puerta grande y salió Juan Carlos García por ella. Fundi de poco lo consigue también. Lo que le ocurrió a Fundi fue que el presidente le denegó una oreja, nadie sabe la razón.

Miuras de puerta grande... Se les llega a decir eso a los viejos maestros de la tauromaquia y no se lo creen. Los tiempos cambian mucho, es evidente. En esta feria toros de ganaderías llamadas comerciales se fueron al desolladero con las orejas puestas. En cambio a los miuras les cortaron dos, que con la fallida hacen tres.

A veces es cuestión de toreros, de presidentes, de que haya suerte y de que ese día a la gente la dé por el triunfalismo. En esta corrida tocaba y la dio.

Más vale caer en gracia que ser gracioso, se suele decir. Y Juan Carlos García cayó en gracia. Él se lo buscó, por supuesto; pero no precisamente a la ortodoxa manera.

Al tercer toro, que no era Miura sino un pastueño inválido de Manuel Ángel Millares, García le instrumentó derechazos y naturales con largura y templanza, apostura y sabor. Sólo que, al rematarlos, ya estaba corriendo. No ligar, se llama esa figura; en castizo, no aguantar ni una avispa merodeando lo del día de la boda.

Todo con un toro de por medio tiene peligro -hasta salir a recoger del suelo una banderilla- mas donde se acentúa es en el momento de la ligazón. Cuando el toro ya ha perdido la guía del engaño y vuelve, esperarle para empalmar el siguiente muletazo y ganar el terreno comprometido que se pisa cargando la suerte, le supone al torero jugarse a esa sola carta el triunfo apoteósico o la cornada. No hay otra alternativa.

El toreo moderno -que practicó con aplicación Juan Carlos García- ha suprimido ese tiempo y ese riesgo, sustituyéndolo por una carrerita para evitar el compromiso y una cesión de terrenos al toro que, en realidad, constituyen una huida vergonzante. Utilizando tales artificios toreó Juan Carlos García al Millares, y de nuevo al bravo Miura que hizo sexto, aunque ya con menos largura, templanza, apostura y sabor. Lo compensó con la espada. Al Miura lo mató de una estocada arriba; al Millares, de un sablazo que asomaba lateral por cerca de los ijares.

Las orejas estaban baratas ayer en Pamplona. En cambio a Fundi se las pusieron caras y eso que se embraguetaba en las verónicas -ninguno lo hizo ni de casualidad-, que banderilleó valiente, que no corría al rematar los pases pues los ligaba con sabor torero y sapiencial reciedumbre. A los miuras, si señor.

Entre los miuras de puerta grande hubo dos peores y le correspondieron a José Luis Bote: uno inválido que se quedaba en la suerte, otro que acabó desarrollando sentido. Cierto que Bote no les dio lidia buena, ni aportó recursos, ni manejó con decoro la espada, pero de alguna manera le justifica la mala fortuna.

Demasiados agravios comparativos se venían produciendo: a unos los solomillos, a otro la cordilla; a uno el rigor cicatero, a otro la generosidad triunfalista. Más vale caer en gracia...

Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Miguel Ángel Blanco. Dejémolo en menos: 15 segundos y gracias. Porque unos reventadores de sol se pusieron a vocear politiquerías extemporáneas, a perpetrar gamberradas, a pegar rebuznos, ante la general indignación. La verdad es que hicieron el más espantoso de los ridículos. Parecían lilas, los pobres. O a lo mejor seguían las consignas de algún julo. Quizá ambas cosas a la vez.

La plaza de Pamplona cumple 75 años

J. V. , Pamplona
La actual plaza de toros de Pamplona ha cumplido 75 años. Se inauguró el 7 de julio de 1922 y el primer toro que salió por sus chiqueros, de la ganadería de Vicente Martínez, lo lidió Saleri II. Alternaron con él Marcial Lalanda y Juan Luis de la Rosa, que escuchó grandes broncas.

Los representantes de la Casa Misericordia, institución benéfica pamplonesa que construyó la plaza y organiza los festejos de San Fermín, estudia construir una nueva plaza en sustitución de la actual, que tiene deficiencias técnicas, y a pesar de ser una de las de mayor aforo de España, con más de 19.000 localidades, se ha quedado pequeña para la demanda que suscitan las corridas de los sanfermines.

La vieja plaza de Pamplona estaba donde hoy se encuentra el teatro Gayarre y necesidades urbanísticas exigían derribarla. La última feria que se celebró en ella fue la de 1921 y se emprendió inmediatamente la construcción del nuevo coso -que se terminó en el plazo de un año- en una zona cercana, pues condicionaba su ubicación el recorrido de los tradicionales encierros.

Diseñó la plaza que acaba de cumplir sus bodas de diamante el arquitecto donostiarra Francisco Urcola, autor asimismo de la plaza de toros de San Sebastián, conocida como El Chofre y de la Monumental de Sevilla, que se construyó en 1918 a iniciativa de José Gómez Gallito, llamado Joselito, siguiendo sus criterios sobre el orden de la lidia y dependencias auxiliares. Estos criterios se utilizaron en el diseño de la madrileña plaza de Las Ventas. La Monumental sevillana duró muy poco y El Chofre también ha desaparecido. El año 1967 el coso pamplonés, que contaba con 12.200 localidades, fue ampliado con un graderío capaz para el aforo con que ahora cuenta y posteriormente se instaló una cubierta que abarca a todo el graderío alto.

Los responsables de la Casa de Misericordia estudian la viabilidad de un nuevo coso. Se baraja la posibilidad de incrementar su rendimiento con locales comerciales en sus bajos e instalar una cubierta que impediría las suspensiones de festejos por lluvia, aunque probablemente causaría un efecto negativo de resonancia y de temperatura, dado el fenomenal estruendo con que transcurren habitualmente las corridas sanfermineras, que se celebran en julio.

Festivales
Guía de Festivales de Verano de World Media Live.

Versión en inglés / Versión en francés


Music Box

Subir
Índice | Busca | 7 Días
Portada | Internacional | España | Opinión | Sociedad | Cultura | Gente | Deportes | Economía
El Tiempo | Debates | Cartas | Sugerencias | Pasatiempos | Ayuda | Juegos
Publicidad | Nosotros

© Copyright DIARIO EL PAIS, S.A. - Miguel Yuste 40, 28037 Madrid
digital@elpais.es | publicidad@elpais.es