| Ayer a la madrugada, a eso de las 24,00, tuvo lugar el
conocido y concurrido Struendo de Iruña, que este año cumplía su 34 edición.
Como cada año, este acto al margen del programa oficial, congregó a miles de
pamploneses, que armados con bombos y toda clase de instrumentos de percusión caseros se
dedicaron a meter ruido por las calles de la parte vieja. Como suele ser habitual, se
reunieron en la trasera del Ayuntamiento y después de lanzarse los tres cohetes, que este
año fueron dos, la ruidosa marcha se dirigió a recorrer las calles, precedidos de una
pancarta y del superbombo de dos metros y medio construído por Mikel Agirre en 1973. |