| Una tarde que se presentaba a priori como una
buena corrida, con toros de la legendaria ganadería de Miura, resultó ser un fiasco
tanto en lo que se refiere a los animales, que no parecían Miuras, como a los propios
toreros, que poco o nada supieron hacer para crear un poco de espectáculo. Sergio
Sánchez se limitó a colocar unas banderilla, pero a la hora de entrar a matar no hizo
carrera y necesitó cuatro pinchazos y una estocada tras aviso en el primero y dos
pinchazos y descabello tras aviso en su segundo.
Miguel Rodríguez no estuvo especialmente acertado banderilleando, que es lo suyo, y
mató de pinchazo y estocada en su sitio el primero y de tres pinchazos y descabello el
segundo.
Juan Carlos García estaba convaleciente de la cogida del día anterior y se le notó
en su condición física y anímica. En el tercero quiso empezar bien, pero se puso
nervioso y no hizo nada, lo mató de cuatro pinchazos y estocada tendida. Con el último
más de lo mismo, el toro no daba para mucho y terminó matando con tres pinchazos y
descabello. |